El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que la economía mundial mantendrá un sendero de crecimiento estable durante 2026 y 2027, pese a un contexto internacional atravesado por tensiones geopolíticas, cambios en la política comercial y una desaceleración gradual de la inflación. En ese escenario global, Argentina aparece como uno de los países emergentes con mayor ritmo de expansión, luego de dejar atrás la recesión.
Según la actualización de enero del World Economic Outlook, el crecimiento global se ubicaría en 3,3% en 2026 y 3,2% en 2027, niveles similares a los de 2025. Este desempeño se explica por el equilibrio entre fuerzas contrapuestas: menor presión inflacionaria y condiciones financieras todavía relativamente acomodaticias, frente a un comercio internacional más fragmentado y una desaceleración del impulso tecnológico en algunas regiones.
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Dentro de este escenario internacional, Argentina se destaca por una recuperación más intensa que el promedio regional, bastante por encima de lo que crecería Brasil y también México. En esta línea, el FMI proyecta:
– 2024: −1,3%
– 2025: +4,5%
– 2026: +4,0%
– 2027: +4,0%
Tras la contracción de 2024, el organismo estima que la economía argentina completó un proceso de ajuste macroeconómico que habilita un rebote significativo en 2025 y luego una fase de crecimiento sostenido, aunque sin aceleración adicional.
A diferencia de otros países de América Latina, donde el crecimiento tendería a moderarse, Argentina aparece en la proyección como una economía que se normaliza luego de una crisis profunda, apoyada en la corrección de desequilibrios fiscales y monetarios.
Inflación, tipo de cambio y riesgos: las advertencias implícitas
Si bien el FMI no entra en detalles específicos sobre inflación argentina en este informe, el marco general es claro:
– la inflación mundial continúa bajando,
– los bancos centrales priorizan la estabilidad de precios,
– y los esquemas cambiarios deben responder a señales de mercado.
En ese sentido, el crecimiento proyectado para la Argentina no está exento de riesgos. El organismo advierte que una suba de tasas internacionales, una mayor volatilidad financiera o un deterioro del comercio global podrían afectar especialmente a economías con antecedentes de fragilidad macro-financiera.
El contexto global: crecimiento sostenido pero sin aceleración
El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó al alza este lunes 19 de enero su proyección de crecimiento de la economía mundial para 2026, impulsada por el fuerte avance de la inversión en tecnología, aunque advirtió que el desarrollo de la inteligencia artificial y un eventual resurgimiento de las tensiones comerciales podrían generar nuevas perturbaciones.
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Según la actualización de las Perspectivas de la Economía Mundial, el crecimiento global se mantendría en 3,3% en 2026, en línea con 2025 y 0,2 puntos porcentuales por encima de la estimación publicada en octubre pasado.
No obstante, el organismo alertó que la solidez exhibida por la economía mundial responde en gran medida al desempeño de un número reducido de sectores, lo que expone al escenario actual a mayores riesgos.
Aunque el mundo parece estar dejando atrás las disrupciones comerciales y arancelarias registradas en 2025, “eso no significa que no hayan tenido impacto”, señaló el economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas.
En ese sentido, explicó que los efectos negativos fueron compensados por “los vientos de cola asociados al auge de la inteligencia artificial y la inversión tecnológica”, un fenómeno que se manifestó con mayor fuerza en América del Norte y Asia.
En líneas generales, el organismo internacional advierte que la economía global atraviesa una fase de estabilidad sin dinamismo, con desempeños dispares entre regiones.
– Las economías avanzadas crecerían en torno al 1,8%, afectadas por límites fiscales y menor margen de estímulo monetario.
– Los mercados emergentes y en desarrollo sostendrían un crecimiento superior al 4%, aunque con heterogeneidades marcadas.
En cuanto a los precios, las proyecciones muestran que la inflación global continuaría descendiendo, desde 4,1% en 2025 a 3,8% en 2026, lo que contribuiría a reducir la volatilidad financiera, pero no elimina los riesgos asociados a shocks externos, tensiones políticas o eventuales correcciones en los mercados.
Qué dice el FMI, en síntesis, sobre Argentina para el 2026
En cuanto a lo que viene para el país, el organismo que conduce Kristalina Georgieva dio un dato que no pasa desapercibido para la Argentina, al señalar que la recesión quedó atrás. En este marco, el rebote de 2025 es fuerte, pero excepcional. El desafío para que el país pueda crecer en niveles de 4%, bastante por encima de lo que lo hagan el resto de los países estará relacionado con que el gobierno pueda convertir la estabilización en crecimiento sostenido, sin perder consistencia fiscal ni credibilidad monetaria.
En cuanto a la región, Brasil, crecería este año 1,6%, lo que implica un recorte de 0,3 puntos respecto a la previsión de octubre; y su proyección de crecimiento para 2027 es más optimista: 2,3%. en este caso con un alza de+0,1.
LR
