La administración provincial analiza una ayuda económica a las empresas para evitar una suba del boleto, con un costo estimado de 500 millones de pesos mensuales. El sector advierte que la medida podría ser insuficiente para revertir la crisis.
El Gobierno de Córdoba estudia otorgar un subsidio equivalente al 5% a las empresas de transporte interurbano como alternativa a un nuevo aumento del boleto. La medida busca poner en suspenso la crisis del sector hasta que las condiciones económicas mejoren y se recupere la demanda de pasajeros. El costo estimado de esta ayuda sería de 500 millones de pesos mensuales, que se sumarían a los aportes ya existentes para boletos sociales y educativos.
La iniciativa surge como respuesta al reclamo de la Federación de Empresas del Transporte Automotor de Pasajeros de la Provincia de Córdoba (FETAP), que advirtió sobre el deterioro económico del sector y solicitó una actualización tarifaria urgente o mecanismos de compensación. Entre las alternativas que se evalúan figura replicar el esquema de pago por kilómetro recorrido, utilizado en el transporte urbano de la capital, que permite un control más preciso del servicio mediante GPS.
El secretario de Transporte de la provincia, Salsalone, señaló que «el bolsillo del usuario no está con margen de soportar un nuevo aumento tarifario», vinculando esta situación con la caída sostenida de la demanda. El objetivo oficial es «generar una ecuación equilibrada» para que el sistema pueda continuar sin trasladar todo el costo al pasajero, evitando especialmente que los usuarios que pagan boleto pleno migren a las tarifas sociales.
Sin embargo, desde la FETAP consideran que el subsidio del 5% no cubre el desfasaje acumulado y advierten que la situación es crítica. Algunos empresarios del sector alertaron sobre la posibilidad de comenzar con cortes de servicio en los próximos 15 días si no hay una solución definitiva. Un analista del rubro añadió que «una vez que se agrega el subsidio al costo de las empresas, es muy difícil sacarlo», planteando una preocupación de largo plazo.
El Gobierno provincial prevé realizar consultas con las empresas y encuestas de opinión antes de adoptar una decisión final. La discusión se centra en que tanto un aumento de tarifa como la falta de subsidio generan el mismo efecto: una reducción en la cantidad de pasajeros. La decisión de las próximas semanas definirá si el transporte interurbano cordobés logra sostenerse o si se concretan los primeros recortes de servicio.
