Analistas internacionales señalan un cambio en las prioridades de la política exterior estadounidense en Medio Oriente, poniendo el acento en el material para la producción de armas nucleares.
La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, priorizaría la vigilancia del uranio en poder de Irán sobre la relevancia estratégica del estrecho de Ormuz, según análisis de expertos. Este cambio de postura ocurre en un contexto de ataques persistentes y el envío de tropas adicionales a la zona.
El analista internacional Andrés Repetto explicó en diálogo con LN+ el nuevo esquema de prioridades de Washington. «No le importa ahora la apertura o no del estrecho de Ormuz, sino la operación uranio, es decir, el uranio enriquecido que todavía está en poder del régimen iraní y genera la preocupación, ya que puede ser utilizado eventualmente en la fabricación de una bomba posguerra», señaló.
La Casa Blanca mantiene un discurso de victoria inminente, luego de que Trump comunicara que el conflicto bélico terminaría en un plazo de dos o tres semanas. Sin embargo, esta afirmación genera dudas debido a la actividad militar en el terreno. «Empiezan a no encajar las piezas entre lo que está pasando y lo que se dice», agregó Repetto.
Según el analista, el factor electoral influiría en las decisiones del gobierno, ya que el mandatario enfrenta una contienda interna. «El presidente de los Estados Unidos adecuará la necesidad, estando en una campaña electoral interna… Adecuará la victoria a como dé lugar», detalló.
Al desplazar su atención del estrecho de Ormuz, Washington coincidiría con los objetivos del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. «Ahí coinciden, quizás se están bajando los niveles de objetivos a lograr», explicó Repetto.
El discurso de retiro de tropas contrasta con movimientos navales recientes. El Pentágono ordenó el envío del portaaviones George Bush junto a un grupo de destructores hacia Medio Oriente, una movilización que suma un total de 50.000 hombres en el área de conflicto.
Repetto planteó tres escenarios posibles para los próximos pasos de Estados Unidos: que siempre se afirme que la guerra se está ganando, que se anuncie el fin de las misiones en pocas semanas, o que se llegue a un acuerdo que dé por terminado el conflicto.
