El presidente Donald Trump estableció un plazo para que Irán libere la vía marítima clave, amenazando con un ataque militar en caso de incumplimiento. Teherán respondió con advertencias de represalias.
En medio de declaraciones cruzadas entre Estados Unidos e Irán, el presidente estadounidense, Donald Trump, impuso un ultimátum al gobierno iraní exigiendo la liberación del estratégico estrecho de Ormuz. Según sus declaraciones, si Irán no cumple, fuerzas armadas estadounidenses atacarían infraestructura energética y civil del país.
Desde la Casa Blanca, Trump afirmó tener un plan militar para desmantelar puentes y centrales eléctricas iraníes. Sin embargo, su administración negó estar evaluando el uso de armas nucleares en territorio iraní.
Por su parte, las autoridades iraníes respondieron con firmeza. Un vocero militar calificó las amenazas de «groseras e infundadas» y aseguró que no detendrán sus operaciones. La Guardia Revolucionaria iraní advirtió en un comunicado que su respuesta podría privar a Estados Unidos y sus aliados de petróleo y gas durante años. Además, el mandatario iraní publicó en la red social X que millones de ciudadanos están dispuestos a defender el país.
La tensión se enmarca en un escenario regional complejo, donde Irán ha sido objeto de bombardeos recientes por parte de Israel y Estados Unidos, pero mantiene una postura de fortaleza.
