Un caso judicial en la provincia de Buenos Aires pone en evidencia la disparidad en la carga impositiva que enfrentan empresas de un mismo rubro en municipios vecinos, reavivando el debate sobre modelos de gestión local.
En el Conurbano bonaerense, una avenida que separa los municipios de Tres de Febrero y La Matanza marca una notable diferencia en la carga impositiva para empresas de características similares. Según datos expuestos por el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, una empresa en su distrito paga alrededor de $234 mil en tasa municipal, mientras que otra del mismo rubro, ubicada a pocos metros pero en La Matanza, abona $8,9 millones.
La disparidad se refleja en el costo por metro cuadrado: mientras en Tres de Febrero ronda los $308, en La Matanza supera los $1.100. Esta situación llevó a una de las empresas a judicializar el caso, demandando al municipio de La Matanza por considerar las tasas como «confiscatorias».
Más allá del caso particular, el contraste pone sobre la mesa diferentes enfoques de gestión municipal. Por un lado, algunos distritos aplican políticas de reducción de tasas para atraer inversiones. Por otro, existen municipios con cargas tributarias significativamente más altas.
La competencia entre distritos por la radicación empresarial es un factor económico relevante. Empresas como Mercado Libre y FEMSA se instalaron en Tres de Febrero, mientras que entidades financieras como Santander y el Banco Nación trasladaron operaciones al mismo distrito, citando un entorno impositivo más favorable.
El debate involucra el rol del Estado municipal en relación al sector privado, la competitividad regional y el impacto en el empleo y el desarrollo local. La situación expone una asimetría en las políticas tributarias dentro de una misma región metropolitana.
