La competencia de fitness que alterna carrera y ejercicios funcionales, nacida en Alemania, experimenta un crecimiento global y prepara su primera edición en Buenos Aires, atrayendo a participantes de todos los niveles.
Cuando Jessica Thompson participó en Hyrox Atlanta en octubre pasado, experimentó una mezcla de intimidación y superación. Tras meses de entrenamiento y tras haber sobrevivido a un accidente automovilístico que le dejó secuelas físicas, completar la carrera representó un cambio radical en su vida. «Estaba acostumbrada a que me dijeran todo lo que no podía hacer», afirmó Thompson, de 39 años.
Desde su creación en Alemania en 2017, Hyrox ha registrado un notable aumento de popularidad. Sus eventos suelen agotarse en minutos y en algunas ciudades existen listas de espera de miles de personas. Más de 1,5 millones de personas en 30 países han participado en al menos una carrera, con edades que van desde los 16 hasta los 85 años. La primera edición en Buenos Aires está programada para junio.
El formato de Hyrox consiste en alternar tramos de carrera de un kilómetro con ocho estaciones de ejercicios funcionales, que incluyen empujar y tirar de un trineo, saltos con burpee y la caminata del granjero. Se puede competir de forma individual, en parejas o en relevos.
Inicialmente, el evento atraía principalmente a personas con un alto nivel de condición física. Sin embargo, en la actualidad atrae a participantes con una amplia gama de capacidades. Más de 15.000 gimnasios en todo el mundo se han convertido en centros de entrenamiento oficiales para esta disciplina.
Para muchos expertos, Hyrox sigue la tradición de carreras de obstáculos, triatlones y competiciones de fitness, pero con una barrera de entrada más baja. Los ejercicios pueden practicarse con equipamiento básico de gimnasio y no requieren un entrenamiento extremadamente especializado.
«Cuando las carreras Spartan estaban de moda, salías de ellas cubierto de barro y a veces incluso ensangrentado», comentó Shay Kostabi, cofundador de la consultora Fitcarma. En comparación, Hyrox «es un evento controlado, limpio y seguro», a la vez que lo suficientemente exigente como para generar un sentimiento de logro.
Los fundadores de Hyrox, Moritz Furste (tres veces medallista olímpico) y Christian Toetzke, concibieron la idea como una competencia para personas que entrenan regularmente en el gimnasio pero que buscan un objetivo desafiante y alcanzable, diferente a una maratón tradicional.
Mark Dyreson, profesor de kinesiología, señala que históricamente se ha buscado convertir la actividad del gimnasio en un deporte. Hyrox, al combinar ejercicios cardiovasculares y de fuerza en un formato competitivo accesible, parece haber encontrado una fórmula que responde a esa búsqueda.
