La marca china presentó en el Salón de Beijing dos modelos que llegarán al mercado local. El Nuevo QQ es un crossover eléctrico que poco tiene que ver con su antecesor.
En el marco del Salón del Automóvil de Beijing, Chery confirmó la llegada de dos modelos para el mercado argentino: el Tiggo V y el Nuevo QQ. Ambos vehículos de nueva generación equiparan la oferta local con lo que actualmente se ofrece en origen.
Chery se especializó en Argentina casi exclusivamente en SUVs, pero su oferta de productos es más amplia. En el verano lanzó el Arrizo 8 Plug-in Hybrid (PHEV) y adelantó la llegada de su primera pick-up de una tonelada, la Himla, para este mismo año.
El arribo del Nuevo QQ supone un modelo de volumen; si el precio es acorde, el negocio puede cambiar radicalmente para Grupo Corven. El Nuevo Chery QQ no tiene nada que ver con su homónimo predecesor, lanzado localmente en 2012, que era símbolo de una industria automotriz china que copiaba y producía vehículos de dudosa calidad. Ahora es un crossover de diseño minimalista que creció hasta los 4,19 m de largo y 2,70 m de distancia entre ejes, lo que permite llevar cómodamente a una familia y desafía incluso a modelos de la familia Tiggo.
Ofrece dos espacios de carga: uno delantero de 70 litros y otro trasero de 375 litros (ampliable a 1.450 litros). Es 100% eléctrico. Aunque la configuración para Argentina no fue confirmada, en origen se vende con un motor trasero (tracción trasera) y dos versiones: una de 58 kW (79 cv) y 90 Nm de par, y otra de 90 kW (122 cv) con 115 Nm de par. Las baterías disponibles son de 29,48 kWh y 41,28 kWh, con autonomías de 310 km y 420 km (ciclo CLTC). La carga rápida del 30% al 80% toma menos de 16,5 minutos.
En China, el Nuevo Chery QQ se lanzó a fin de marzo con precios promocionales de entre US$ 8.200 y US$ 11.000, superando los 56.000 pedidos en pocos días. Para obtener el máximo rédito en Argentina, debería ingresar dentro del cupo de electrificados de 2027 que comprende modelos con precio FOB de hasta US$ 16.000. En 2012 el QQ se lanzó en Argentina con precios en torno a los US$ 10.000, valores hoy imposibles por el nivel de tecnificación, el alza de costos y la carga impositiva. Se estima que podría venderse en la franja de US$ 22.000 a US$ 28.000, según la configuración.
