El Servicio Meteorológico Nacional mantiene alertas naranja y amarilla por tormentas, lluvias y vientos. La ciclogénesis afecta al AMBA y otras regiones del país, con un brusco descenso de temperatura previsto para el viernes.
Mientras rigen alertas naranja y amarilla por tormentas, lluvias, vientos y viento Zonda del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), este miércoles por la mañana comenzaron las lluvias sobre el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), tal como estaba pronosticado. Según el organismo nacional, la inestabilidad se extenderá al menos hasta este fin de semana.
En el marco de la llegada de una nueva ciclogénesis, que afecta principalmente a la Ciudad y a los distritos del conurbano bonaerense, se esperan jornadas con lluvias abundantes, vientos fuertes y un brusco descenso de la temperatura. La ciclogénesis es un proceso que ocurre cuando una masa de aire frío entra en contacto con aire cálido y húmedo, formando un centro de baja presión que genera inestabilidad, vientos fuertes, lluvias intensas y tormentas.
Esa transición ocurrirá a partir de este miércoles por la tarde y el mediodía del jueves, lo que dará lugar a días fríos con heladas en el centro y sur del país. Según las previsiones del SMN, en el AMBA se esperan tormentas con mayor fuerza en horas de la tarde, extendiéndose hacia la noche, con una probabilidad del 70%. Pese al agua, la temperatura variará entre los 19°C y los 23°C.
La parte más severa de la ciclogénesis se hará presente en el centro, oeste y sur de la provincia de Buenos Aires, incluida la Costa Atlántica, donde se esperan fuertes tormentas durante toda la jornada y hasta el amanecer del jueves. Como consecuencia, a partir del viernes se registrará un brusco descenso de la temperatura, con una mínima de 8°C de cara al fin de semana.
La alerta naranja por tormentas rige para la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires, Santa Fe y el este de La Pampa. Estas áreas serán afectadas por tormentas fuertes, algunas localmente severas, acompañadas de abundantes precipitaciones, actividad eléctrica frecuente, posible granizo y ráfagas que podrían superar los 90 km/h. Se estiman valores de precipitación acumulada entre 60 y 90 milímetros, que pueden ser superados en forma localizada.
