El entrenador de Boca Juniors, Claudio Úbeda, realizó una fuerte autocrítica luego de la derrota ante Huracán en los octavos de final del Torneo Apertura, que significó la eliminación del equipo en La Bombonera.
El entrenador Claudio Úbeda brindó una conferencia de prensa cargada de autocrítica tras la dura caída de su equipo frente a Huracán, que significó la eliminación en los octavos de final del Torneo Apertura. En una tarde gris en La Bombonera, el DT reconoció que el plantel tenía la «obligación» de avanzar de ronda y lamentó que la planificación se haya derrumbado por fallas propias en el inicio del encuentro.
Úbeda fue tajante al señalar que el gol tempranero del «Globo» condicionó el desarrollo de la serie. «La lógica del partido cambia a los 5 minutos; fue un error nuestro que tenemos que absorber», explicó el técnico. Para el entrenador, la derrota no se debió a una superioridad táctica del rival, sino a una desconexión interna que rompió la «intención de jugar» desde el vestuario.
El DT hizo hincapié en que en estas instancias de eliminación directa no existe el margen de maniobra. «No se pueden cometer más esos errores no forzados, te dejan afuera de una competencia importante», sentenció con firmeza, subrayando que el aprendizaje debe ser inmediato para los juveniles que hicieron su bautismo en este tipo de definiciones.
A pesar de la tristeza, el técnico destacó que sus dirigidos tuvieron un «dominio casi absoluto» del juego, aunque admitió que faltó «finalización». Según su análisis, el rival no generó opciones claras de peligro más allá de las jugadas accidentales y los penales, pero la ineficacia propia frente a la red terminó sellando el destino del partido en el barrio de La Boca.
«Entramos al vestuario y lo primero que dijimos fue que hay que levantar la cabeza hoy mismo, no mañana», reveló Úbeda sobre la intimidad del plantel. El entrenador busca evitar un bajón anímico profundo, entendiendo que el calendario no da tregua y que el fútbol siempre ofrece una revancha a la vuelta de la esquina para quienes saben procesar la derrota.
Sin tiempo para lamentos, el cuerpo técnico ya puso el foco en los próximos compromisos continentales. Para Úbeda, el semestre se define en los cruces ante Cruzeiro y Universidad Católica, partidos que catalogó como «finales» y que marcarán el rumbo definitivo de su gestión al frente del equipo en esta temporada 2026. «Estoy seguro de que el equipo lo va a hacer bien; hay que achicar el margen de error al mínimo posible», concluyó el estratega. La premisa es clara: recuperar la solidez defensiva y trasladar ese dominio territorial al marcador para no volver a quedarse con las manos vacías en una instancia decisiva.
