La situación financiera de la empresa se agrava con cheques rechazados, atrasos salariales y racionamiento de alimento para los pollos, según un informe comercial.
Un productor integrado a Granja Tres Arroyos describió la crisis como una “agonía eterna”, reflejando el deterioro financiero de una de las compañías avícolas más importantes del país. Según un informe comercial, la empresa debe a los bancos unos $51.700 millones y acumula 278 cheques rechazados por un total de $6984,7 millones.
El panorama es crítico en toda la cadena productiva. Fuentes de la Cámara Argentina de Productores Integrados de Pollos (Capit) señalaron que “no hay alimentos, mandan cada cuatro días, los pagos son lejos y bajos” y que la incertidumbre domina el clima laboral. La faena diaria habría caído de 700.000 a aproximadamente 200.000 pollos.
Además, la empresa mantiene deudas previsionales por $7272 millones y enfrenta conflictos gremiales, especialmente en las plantas de Concepción del Uruguay y Pilar. Para intentar ganar liquidez, vendió la planta de AVEX en Río Cuarto mediante un leaseback y busca una reestructuración financiera con asesoramiento externo.
