El Teatro Luis Poma inaugurará el segundo acto de su temporada 2026 el 29 de mayo, con seis espectáculos teatrales bajo el lema “Hacemos Teatro”, que se extenderá hasta el 5 de julio.
El Teatro Luis Poma, referente de la escena cultural en El Salvador, inaugurará el segundo acto de su temporada 2026 el próximo 29 de mayo, con una propuesta que reúne seis espectáculos teatrales bajo el lema “Hacemos Teatro”.
Esta etapa, que se extenderá hasta el 5 de julio, consolida el compromiso del recinto con la dramaturgia salvadoreña contemporánea, nuevos lenguajes escénicos y obras que dialogan con la memoria, la identidad y las tensiones sociales del presente.
La programación seleccionada destaca la participación de creadores locales y el énfasis en el trabajo físico del actor, diferenciándose de la dramaturgia tradicional.
Según el director artístico, Roberto Salomón, el acto dos celebra la creatividad y la invención teatral que toma como punto de partida el cuerpo del actor y no únicamente la literatura dramática. Las obras elegidas buscan ofrecer experiencias novedosas que conjugan humor, emociones y reflexión.
El ciclo inicia con “Yo, Lucía” (29 al 31 de mayo), producción de Teatro Al Viento, dirigida por Paola Miranda, con actuaciones de Gisselle Campos, Mariam Santamaría y Sara Sol. La trama sigue a una niña en busca de su verdadera familia después de un giro inesperado, en una exploración sobre identidad y esperanza.
Del 4 al 7 de junio se presentará “Más allá de la nostalgia”, obra de Omar Renderos para Escena Norte Teatro, que aborda los recuerdos personales y la memoria íntima desde Santa Ana, evocando boleros, ausencias y fragmentos de vida.
La programación continua con “Así-Calados” (11 al 14 de junio), de La Bocha Teatro y Grupo KREARE, bajo la dirección de Dinora Alfaro. La historia, interpretada por Dinora Alfaro y Paolo Salinas, se centra en la reconstrucción personal de una mujer que enfrenta heridas invisibles y el peso de las máscaras sociales.
Entre el 18 y el 21 de junio tendrá lugar el estreno de “El hombre más viejo del mundo”, producción del Grupo Proyectos Talía con dramaturgia de Roberto Armijo y dirección de Juan Barrera. El elenco, compuesto por Francisco Cabrera, Angie Anariva y Roberto Martínez, explora la fragilidad humana y la necesidad de reconocimiento a través de los encuentros de un viejo soñador, un joven escéptico y una enfermera en un hospital.
La programación suma la obra “Nada/Dura/Siempre” (25 al 28 de junio), una propuesta contemporánea de La Bocha Teatro y Metafórica, con dramaturgia y actuaciones de Óscar Guardado, Paolo Salinas y Naty Salinas. La pieza inicia como una visión apocalíptica y deriva en una confrontación sobre el arte, la amistad y el sentido del teatro en tiempos de incertidumbre.
El ciclo cierra con el estreno de “Maquiavélico” (2 al 5 de julio), comedia oscura producida por Acento Escénica. Bajo la dirección de Enrique Valencia, Luis Lozano, Óscar Guardado y Juan Barrera interpretan a tres arlequines condenados a muerte que reciben la última oportunidad de presentar un espectáculo frente al pueblo. La obra reflexiona sobre el humor, la manipulación y el caos como forma de resistencia.
Además de la programación teatral, la Fundación Poma sostiene su apuesta por la formación artística. Este año se han desarrollado talleres sobre derechos culturales y entrenamiento actoral, así como cursos prácticos para jóvenes creadores escénicos, con la participación de facilitadores salvadoreños y extranjeros.
El lobby del teatro alberga desde el 15 de mayo la exposición “Ángela”, del artista Fernando Trujillo, una exploración visual de la cotidianidad y las maternidades salvadoreñas que permanecerá abierta hasta el 15 de junio.
El Luis Poma también mantiene el programa “Tardes de Lectura”, en colaboración con la organización Contextos, para incentivar la lectura y el encuentro familiar. Tres de las diez jornadas previstas ya se han realizado, y la próxima está agendada para el 20 de junio.
La Fundación Poma, impulsora del teatro, mantiene desde 1984 su compromiso con el desarrollo cultural, social y educativo de El Salvador. A través del Teatro Luis Poma, la fundación facilita el acceso a espectáculos de calidad, respalda la profesionalización de artistas y fomenta el arte como motor de encuentro y transformación social.
