Este martes, en el juicio por la muerte de Diego Maradona, declaran tres profesionales de la Clínica Olivos, entre ellos el neurocirujano Pablo Rubino, el exdirector Pablo Dimitroff y la psiquiatra Ana Marcela Waisman Campos. Sus testimonios se centran en la internación domiciliaria y las decisiones médicas previas al fallecimiento del exfutbolista.
El juicio por la muerte de Diego Maradona continúa este martes con una nueva audiencia en la que declaran tres profesionales vinculados a la Clínica Olivos, donde el exfutbolista fue internado y operado por un hematoma subdural 22 días antes de su fallecimiento, ocurrido el 25 de noviembre de 2020.
Uno de los testigos es Pablo Rubino, integrante del equipo médico que intervino quirúrgicamente a Maradona. En declaraciones previas, Rubino afirmó: “Recuerdo que los valores no estaban del todo bien, pero era una intervención que tenía que hacerse”. Su testimonio fue reprogramado para esta jornada.
También declara Pablo Dimitroff, exdirector de la Clínica Olivos. En el juicio del año pasado, Dimitroff sostuvo que los imputados Leopoldo Luque y Agustina Cosachov impulsaron el traslado de Maradona a internación domiciliaria en un barrio privado de Tigre. Agregó que el equipo médico solicitaba sedar al paciente por su cuadro de abstinencia alcohólica, y declaró: “Luque y Cosachov nos pedían que hiciéramos algo para que el paciente estuviera tranquilo y se limitaban a decir ‘por favor, sédenlo, hagan algo para que no esté así’. Había que sedarlo, pero una cosa es sedarlo como parte de una etapa que tiene un seguimiento y otra es sedarlo y que después no haya nada”.
La psiquiatra Ana Marcela Waisman Campos declarará tras haber mantenido conversaciones con Cosachov. En una audiencia previa, aseguró que nunca atendió personalmente a Maradona, pero dialogó con Cosachov sobre la historia clínica. En el debate se difundió un audio enviado por Cosachov a Luque, donde ella afirmó: “Esta psiquiatra me tiró algunos tips que me parecen que están buenos respecto de algo que tenemos que poner en la historia clínica antes de que se vaya Diego, que lo podés escribir vos porque ponen mucho ‘médico de cabecera, médico de cabecera’ como para quedar vos protegido legalmente”. En otro fragmento, Cosachov indicó: “Ella me sugirió que legalmente nos convenía hacer una última evaluación, diciendo que la familia, frente a las distintas opciones terapéuticas, es quien, comprendiendo y entendiendo los riesgos de las opciones, se pone de acuerdo y opta por la internación domiciliaria, porque legalmente nosotros así estamos más cubiertos”.
Además de Luque y Cosachov, están imputados por “homicidio simple con dolo eventual” el enfermero Ricardo Almiron, el psicólogo Carlos Diaz, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Pablo Di Spagna y la coordinadora médica Nancy Edith Forlini. La figura penal contempla penas de entre ocho y 25 años de prisión.
La causa busca determinar si hubo negligencias u omisiones en la atención médica durante los últimos días de vida de Maradona. Las declaraciones de este martes podrían aportar elementos sobre cómo se definió la internación domiciliaria y el nivel de responsabilidad de cada profesional.
