Las agencias Moody’s y Standard & Poor’s emitieron alertas sobre el riesgo crediticio de México, lo que podría llevar al país a perder el grado de inversión y afectar el flujo de capitales internacionales.
La economía de México fue puesta bajo observación por las principales calificadoras internacionales tras nuevas advertencias sobre su riesgo crediticio. El periodista Enrique Hernández analizó el escenario financiero del país en una entrevista con Canal E y explicó los motivos detrás de la preocupación entre inversores.
Hernández señaló que las alertas de Moody’s y Standard & Poor’s generaron dudas sobre la capacidad de México para mantener su grado de inversión, una condición necesaria para acceder al financiamiento internacional en condiciones favorables.
México, bajo la lupa de las calificadoras
“México en este instante ha sido el blanco de las calificadoras internacionales como Standard & Poor’s y Moody’s”, afirmó Hernández. El periodista sostuvo que Moody’s recortó su evaluación y dejó al país cerca de una situación crediticia más delicada. “México se encuentra todavía con esta calificación que le permite a los fondos de inversión poder invertir en deuda soberana”, indicó.
Advirtió que una pérdida del grado de inversión podría tener consecuencias inmediatas. “Si México pierde el grado de inversión, habrá una salida de capitales específicamente de fondos de inversión”, señaló.
El impacto sobre las inversiones
El especialista remarcó que el posible deterioro de la calificación genera inquietud entre empresas y fondos internacionales. “Hay una preocupación en el círculo económico del país”, sostuvo. Explicó que durante las últimas décadas México logró financiarse en los mercados internacionales a tasas favorables, pero las nuevas advertencias podrían cambiar ese escenario. “Esto va a generar un freno de inversión”, afirmó, al señalar que las empresas suelen postergar proyectos cuando no encuentran certezas jurídicas y económicas.
Deuda, bajo crecimiento y señales de alerta
Hernández sostuvo que el riesgo de perder el grado de inversión responde principalmente al aumento de la deuda y al bajo crecimiento económico. “Todo esto se deriva de un incremento fuerte de la deuda mexicana”, explicó, indicando que el endeudamiento viene creciendo durante los últimos siete u ocho años. También advirtió que la economía mexicana no logra recuperar dinamismo. “No ha logrado crecer más allá del 0,9%, es decir, ni un 1%”, remarcó.
La reforma judicial y la incertidumbre empresarial
Otro factor que genera preocupación es la reforma del Poder Judicial. Hernández explicó que México avanzó en un sistema de elección de jueces y ministros mediante voto popular, lo que despertó dudas en el sector privado. “Esto no le ha gustado a los inversionistas ni a los financistas”, señaló. Según el periodista, el cambio institucional alteró las reglas de juego y abrió un período de incertidumbre. “Cambiaron todas las reglas del juego en el tema del Poder Judicial”, sostuvo.
El turismo y la cancelación de proyectos
Hernández también mencionó la cancelación de inversiones vinculadas al turismo como otro foco de tensión. Destacó la suspensión de un desarrollo de Royal Caribbean en Quintana Roo, donde se esperaba una inversión cercana a los 1.000 millones de dólares, y el freno a proyectos relacionados con muelles de cruceros en Cozumel. “Todo esto ha venido a generar preocupación dentro de los inversionistas”, concluyó Hernández.
