El exdirector ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA) advirtió sobre el avance de la informalidad y el riesgo de una «latinoamericanización» de la economía argentina, en una entrevista con Ámbito.
Diego Coatz, exdirector ejecutivo y economista jefe de la Unión Industrial Argentina (UIA) y fundador del think tank I+D (Industria y Desarrollo), concedió una entrevista a Ámbito en la que analizó la situación económica del país. Coatz señaló que, si bien existe un consenso sobre la necesidad de estabilidad macroeconómica, hace falta un «consenso productivo» para impulsar el crecimiento y el empleo formal.
Consultado sobre por qué en 2025 la economía creció mientras se destruía empleo formal, Coatz explicó que se están conformando «dos economías»: una vinculada a recursos naturales, minería, agro y energía, y otra —que incluye comercio, construcción e industria— que comenzó a caer desde febrero o marzo del año anterior. Según sus datos, en los últimos doce meses la economía perdió en promedio entre 13.000 y 14.000 empleos formales por mes.
Respecto al destino de los trabajadores que pierden empleos formales, Coatz afirmó que no se trasladan a sectores de alta productividad, sino que «muchas veces terminan en una feria, en la venta ambulante, en trabajos por cuenta propia de baja escala o en aplicaciones». Esto implica, según su visión, que «empleos de peor calidad van ocupando el lugar de empleos de mejor calidad».
En relación con el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), Coatz lo calificó como «un parche necesario» y destacó que se logró una exigencia del 20% de componentes locales, aunque consideró que «podría haber sido mayor». Sobre la posibilidad de que los empleos perdidos en el conurbano sean absorbidos por sectores vinculados a recursos naturales en la cordillera, Coatz sostuvo que «no va a ocurrir de esa manera» y que para que esos sectores generen más empleo se necesita desarrollar una red de proveedores y servicios con valor agregado.
Para construir el consenso productivo que menciona, Coatz propuso tres ejes: crecimiento que integre a todos los sectores, inversión con un esquema tributario que fomente la agregación de valor, e infraestructura con financiamiento de organismos internacionales como la CAF o el Banco Mundial. También abogó por una «política comercial inteligente» que contemple el contexto internacional, donde los estados subsidian y protegen sectores estratégicos, y por una Aduana que controle el contrabando y aplique políticas antidumping.
