La Policía Federal de Brasil rescató a 108 ciudadanos cubanos en el estado de Roraima, frontera con Guyana, y detuvo a cinco personas acusadas de tráfico de personas.
La Policía Federal de Brasil rescató a 108 migrantes cubanos en la frontera norte del país, en el estado de Roraima, y detuvo a cinco personas acusadas de tráfico de personas. La operación comenzó el lunes por la tarde y fue la mayor de este tipo registrada hasta ahora en la región.
Las autoridades interceptaron a los migrantes en distintos puntos cercanos a Boa Vista, después de que atravesaron la frontera terrestre desde Guyana. Según la Policía de Carreteras, los migrantes viajaban en vehículos sin condiciones de seguridad adecuadas y habían sido sometidos a recorridos extenuantes.
Entre los rescatados se identificaron menores de edad y adultos mayores. Varios de ellos declararon que llevaban días sin recibir alimento. Tras el operativo, los 108 cubanos fueron trasladados a una comisaría de la Policía Federal en Boa Vista, donde completaron trámites migratorios antes de ser liberados.
Un vocero de la Policía de Carreteras indicó a la agencia EFE que los migrantes recibieron indicaciones para dirigirse a los centros de atención de la Operación Acogida, el programa nacional de asistencia a inmigrantes que coordina la reubicación y el acceso a servicios básicos.
El flujo de migrantes cubanos en Brasil creció durante el último año. Un informe conjunto de la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) reveló que entre enero y noviembre de 2025 cerca de 18.000 ciudadanos de Cuba solicitaron refugio solo en Roraima, un incremento del 400 % respecto al año anterior.
De acuerdo con el reporte anual del Ministerio de Justicia de Brasil, desde 2022 el número de solicitudes de refugio de cubanos superó por primera vez al de venezolanos, con más de 40.000 peticiones registradas en 2025.
Los migrantes cubanos suelen llegar primero a Guyana, que no exige visado a los ciudadanos de la isla, y después cruzan hacia Brasil por la frontera entre Lethem y Bomfim. Aquellos con más recursos optan por volar hasta grandes ciudades como São Paulo, mientras que quienes carecen de medios atraviesan rutas terrestres y se asientan temporalmente en los estados amazónicos de Amapá y Roraima. Estas dos regiones concentran casi el 60 % de los lugares de residencia de migrantes recién llegados.
La crisis migratoria de Cuba se intensificó por el agravamiento de la situación económica en la isla. Desde comienzos de año, la escasez de hidrocarburos agravó la emergencia humanitaria, especialmente tras la intervención militar estadounidense en Venezuela, proveedor clave de crudo para el gobierno cubano. El impacto se reflejó en la vida cotidiana: hospitales, centros de abastecimiento de agua y escuelas modificaron sus servicios por dificultades logísticas. La caída total del sistema eléctrico nacional profundizó la vulnerabilidad de la población.
(Con información de AP y EFE)
