El neurólogo Conrado Estol afirmó que la base de una vida larga y plena son las relaciones personales, por encima del éxito profesional o económico, basándose en estudios científicos.
En una entrevista reciente, el neurólogo Conrado Estol sostuvo que la calidad de los vínculos humanos es el factor determinante para la longevidad y la felicidad, por encima del éxito profesional o económico. «La base de todo son los vínculos», declaró Estol, quien cuestionó la idea de que la felicidad dependa de objetos materiales o del estatus alcanzado.
Estol fundamentó su afirmación en estudios longitudinales de gran escala, entre ellos el trabajo desarrollado por la Universidad de Harvard durante más de 85 años. Dicho estudio analizó las trayectorias vitales de estudiantes de Harvard, incluyendo al exmandatario John F. Kennedy, y de jóvenes de barrios humildes de Boston. Los resultados indicaron que ni el éxito económico ni la fama predijeron la felicidad o la expectativa de vida de los sujetos. «Ir a Harvard y ser después un banquero importante no predecía; lo que predijo felicidad y expectativa de vida era tener vínculos, ya sea en el barrio pobre o entre quienes estudiaban en Harvard», explicó Estol.
El doctor Daniel López Rosetti coincidió con este enfoque. Al analizar la investigación de Harvard, López Rosetti señaló que, al observar la evolución de los individuos desde la juventud hasta la vejez, se vuelve evidente que el dinero y el éxito profesional carecen de relevancia frente a la contención afectiva. El especialista enfatizó que las relaciones cercanas, la estructura familiar y la calidad de los amigos sostienen la vida humana. Ambos especialistas concluyeron que la salud física y mental está ligada a la capacidad de mantener relaciones genuinas.
