Dos ex titulares del BCRA, Miguel Pesce y Mercedes Marcó del Pont, criticaron la iniciativa del Gobierno y la vincularon con pedidos del FMI.
La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) impulsada por el presidente Javier Milei generó declaraciones de dos ex presidentes de la entidad. Miguel Pesce y Mercedes Marcó del Pont cuestionaron la iniciativa y señalaron su posible relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Ambos economistas afirmaron que los cambios propuestos se enmarcan en pedidos del organismo internacional durante la última revisión del programa con Argentina, que incluyó un desembolso de 1.000 millones de dólares. Advirtieron sobre los riesgos de la reforma para el funcionamiento del Banco Central.
Mercedes Marcó del Pont sostuvo que la baja de la inflación responde a factores como la recesión, la caída del salario y la política cambiaria. Cuestionó el enfoque del Gobierno sobre la política monetaria y afirmó que el combate contra la inflación no puede resolverse solo con herramientas del Banco Central. Agregó que el FMI viene impulsando este tipo de cambios institucionales en la Argentina.
Miguel Pesce advirtió que una reforma que combine autonomía con un único objetivo podría tener efectos negativos en la economía. Explicó que ese esquema podría derivar en un fuerte ajuste de la actividad. Recordó experiencias previas en la Argentina, como durante la convertibilidad, y mencionó la crisis de 2001 y la recesión que se extendió durante varios años, con niveles elevados de desempleo.
Desde el oficialismo, el presidente Javier Milei señaló que la modificación busca limitar la emisión monetaria. Según explicó, la normativa actual permitiría la creación de dinero “por cualquier motivo”, algo que el Gobierno busca restringir con la reforma. El proyecto aún no fue presentado en detalle, pero forma parte de la agenda económica del Ejecutivo, que apunta a reformular el rol del Banco Central y su política monetaria.
