Una ofensiva rusa con misiles y drones golpeó Kiev y otras ciudades ucranianas durante la madrugada, dejando un saldo de 17 fallecidos y 90 heridos, según autoridades locales.
Una nueva ofensiva militar de Rusia impactó durante la madrugada a Kiev y otras localidades de Ucrania. El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania confirmó que al menos 17 personas murieron y 90 resultaron heridas en la capital. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó que los daños se registraron en al menos 30 puntos de la ciudad, principalmente en edificios residenciales e infraestructura civil.
Los servicios de emergencia desplegaron cerca de 500 rescatistas, más de 100 vehículos especializados y un helicóptero para las tareas de asistencia. Entre los heridos se encuentran cinco profesionales de la salud, uno de ellos en estado crítico, luego de que un misil alcanzara un edificio donde funcionaba una estación de ambulancias.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, interrumpió su agenda internacional en Irlanda para regresar al país tras recibir reportes sobre un posible ataque ruso a gran escala. El ministro de Relaciones Exteriores, Andrii Sybiha, solicitó a los aliados occidentales acelerar el envío de sistemas de defensa aérea y misiles.
La ofensiva también alcanzó otras regiones. En Kharkiv, siete bombas impactaron en tres distritos, causando la muerte de un adolescente de 15 años y dejando 32 heridos, según el alcalde Ígor Terejov. En Odesa, dos personas fallecieron y 15 resultaron heridas tras un ataque con misiles balísticos, informó el gobernador Oleh Kiper. En Kherson, una joven de 18 años y otra persona murieron cuando un dron atacó un micro; horas después, otro dron impactó un edificio administrativo, causando una nueva víctima fatal y dos heridos, de acuerdo con el gobernador Oleksandr Prokudin.
Según estadísticas de la Fuerza Aérea de Ucrania, durante junio disminuyó la cantidad de drones y misiles de largo alcance lanzados por Rusia respecto de mayo, aunque Kiev continúa siendo uno de los principales objetivos. El conflicto, iniciado hace más de cuatro años, no registra avances en las conversaciones de paz impulsadas por Estados Unidos.
