El presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel confirmaron su presencia en la vigilia del 9 de Julio en San Miguel de Tucumán, junto al gobernador Osvaldo Jaldo.
El Gobierno Nacional comienza una semana en la que tanto el presidente Javier Milei como la vicepresidenta Victoria Villarruel se preparan para participar de la vigilia por el Día de la Independencia en la provincia de Tucumán.
Ambos mandatarios confirmaron su asistencia al 210° aniversario de la Declaración de la Independencia, que se llevará a cabo el miércoles 8 de julio en la ciudad de San Miguel de Tucumán, con la presencia del gobernador Osvaldo Jaldo, quien extendió la invitación formal a todos los mandatarios provinciales del país.
La Secretaría General de la Presidencia de la Nación confirmó oficialmente la visita de Milei. Según información de la Agencia Noticias Argentinas, el presidente llegará al Aeropuerto Benjamín Matienzo durante la tarde-noche del miércoles y viajará acompañado por la totalidad de sus ministros.
El Ministerio de Seguridad tucumano desplegará un operativo de prevención con más de 2.000 efectivos policiales en el microcentro tucumano para resguardar al Presidente y a toda su comitiva oficial. A medianoche, por Cadena Nacional, se emitirá un mensaje oficial, se interpretará el Himno Nacional y se firmarán las actas protocolares de los funcionarios presentes en el Salón de Jura.
Por su parte, Villarruel optó por mantener un perfil estrictamente institucional y no brindó declaraciones públicas sobre el reencuentro con el presidente Milei. Desde su entorno, ratificaron que el viaje responde a la invitación oficial cursada a todas las autoridades nacionales.
Este nuevo encuentro entre ambos mandatarios se produce luego de haberse encontrado en la ciudad de Rosario durante el acto por el Día de la Bandera, en el cual se registró una distancia significativa y un saludo protocolar. En esa ocasión, Villarruel fue ubicada en el sector de las autoridades provinciales, a varios metros de la comitiva presidencial y aislada del núcleo oficialista. Durante la entonación del Himno Nacional, la vicepresidenta quedó de espaldas al Presidente. Al finalizar el acto, calificó de «maleducados» a los funcionarios que evitaron saludarla y cuestionó la presencia del entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni, luego de estar atravesado por investigaciones vinculadas a un presunto enriquecimiento ilícito.
