La especialista Stella Maris Valiensi explicó en LN+ los efectos del alcohol en el sueño y compartió recomendaciones para un descanso reparador durante las vacaciones.
Con la llegada de las vacaciones, muchas personas planifican actividades y otras buscan descansar. En ese contexto, la costumbre de tomar una copa de vino antes de acostarse es habitual entre argentinos. La neuróloga Stella Maris Valiensi, en diálogo con LN+, analizó el impacto de consumir alcohol antes de dormir y brindó pautas para un buen descanso.
Copa de vino: ¿sí o no?
Consultada sobre el consumo de bebidas alcohólicas antes de acostarse, Valiensi afirmó: “Tomar una copa de vino induce al sueño, pero puede fragmentarlo. La mejor sugerencia es no tomar todas las noches”. Agregó: “Tomarse esa copa de vino representa que se relaje la vía aérea, favorece la apnea y se fragmenta el sueño”.
El descanso en vacaciones
“Es importante no creer que uno va a poder recuperar todo el sueño durante las vacaciones”, sostuvo Valiensi. “Si venimos durmiendo seis horas todos los días, no vamos a recuperar todas esas horas perdidas en una semana”, explicó. Aclaró que “los únicos que podrían recuperar algo son aquellos que tienen una leve privación de sueño”, segmento en el que se encuentran principalmente los jóvenes.
El secreto para dormir bien
Valiensi compartió tres recomendaciones para un buen descanso:
- Horario regular: “Saber la hora en la que nos acostamos y la que nos levantamos es clave, mucho más si se sufre de insomnio”.
- Exposición solar: “Tratar de ver la luz del día todos los días a la misma hora es muy importante”.
- Actividad física: “Es mejor hacer deporte durante el día, ya que hacerlo en horarios nocturnos atrasa el inicio del descanso”.
Los años pasan, el descanso se reduce
La neuróloga señaló que “a medida que envejecemos, el ritmo circadiano cambia. La gente mayor tiende a dormirse después del almuerzo o a despertarse y acostarse más temprano”. También indicó que “el sueño de corrido, cuando se agregan patologías como el dolor, se fragmenta”, y que esto depende tanto de la edad como de las condiciones en las que se duerme. Recomendó que la habitación sea “un espacio oscuro, silencioso y, en el mejor de los casos, sin pantallas”.
