El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que bancos privados comenzaron a ofrecer refinanciaciones de deudas a una tasa del 25% anual y con plazos más extensos, en un contexto de récord de morosidad en créditos familiares.
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que varios bancos privados comenzaron a ofrecer refinanciaciones de deudas a una tasa del 25% anual y con plazos más extensos para asistir a los clientes que enfrentan dificultades para cumplir con el pago de sus créditos. La medida se da en un contexto de aumento de la morosidad, que alcanzó su nivel más alto desde que existen registros.
Durante una conferencia de prensa, Caputo explicó que el Gobierno mantuvo reuniones con las entidades financieras para conocer cómo abordarían el incremento de los atrasos en los préstamos. Según señaló, la respuesta fue «bastante optimista», ya que algunos bancos optaron por extender los plazos de pago y reducir significativamente las tasas de refinanciación.
El funcionario indicó que tres entidades privadas le confirmaron esta estrategia tras un encuentro realizado en IDEA y destacó que se trata de una alternativa para contener el crecimiento de la mora sin necesidad de implementar un programa de asistencia estatal. En ese sentido, Caputo descartó la posibilidad de un salvataje para los deudores y remarcó que la resolución de cada caso dependerá de la política comercial de los bancos.
También recordó que el Banco Nación desarrolla sus propias herramientas de refinanciación, aunque insistió en que el sistema financiero debe recuperar su función tradicional de otorgar crédito al sector privado evaluando el riesgo de cada cliente.
El aumento de la morosidad se produjo luego de un fuerte crecimiento del crédito durante los últimos dos años y de la suba de las tasas de interés registrada en 2025. Según los últimos datos disponibles, el 12,7% de las familias presentó atrasos en el pago de sus deudas durante mayo, el porcentaje más elevado de la serie histórica. Este escenario también impactó sobre el acceso al financiamiento: se estima que casi siete millones de personas ya no califican para obtener nuevos préstamos bancarios debido a su situación crediticia.
Desde el Ministerio de Economía señalaron que continuarán monitoreando la evolución de la mora y el comportamiento del crédito, aunque reiteraron que no está prevista una intervención estatal para asistir a los deudores. La expectativa oficial es que las refinanciaciones contribuyan a reducir los incumplimientos y permitan que más familias regularicen su situación financiera sin quedar excluidas del sistema de crédito formal.
