Jan Bojarski, ingeniero polaco que falsificó billetes del Banco de Francia durante más de una década, es el protagonista de ‘La copia perfecta’, un biopic dirigido por Jean-Paul Salomé.
El nombre de Jan Bojarski (1912-2003) fue mencionado en medios internacionales hace seis décadas. Apodado el “Cézanne de la falsificación”, creó copias casi indistinguibles de los billetes del Banco de Francia sin que la policía pudiera detenerlo durante más de diez años.
Bojarski, nacido en Polonia, se graduó en ingeniería civil y arquitectura. Diseñó modelos de cápsulas de café, sillas giratorias y un precursor de los bolígrafos BIC. Tras la Segunda Guerra Mundial se instaló en Francia, donde las políticas proteccionistas de la época le impidieron ejercer su profesión. “Mi objetivo no era estafar”, declaró posteriormente. “Solo quería ver si yo era mejor que los bancos”.
Su historia es ahora llevada al cine en La copia perfecta, dirigida por Jean-Paul Salomé. El director afirmó en una entrevista que no conocía a Bojarski, pero que al descubrir su figura comprobó lo “alucinante” que era: “No era un delincuente al uso: era un hombre muy enamorado de su mujer, con una vida familiar muy rica, y el contraste entre esas dos caras me interesó mucho”.
Según Salomé, la experiencia de Bojarski refleja cómo Francia “acepta a los inmigrantes para hacer trabajos muy específicos”. El director señaló que en la Francia de la posguerra no se le reconocieron sus diplomas, situación que “en parte sigue siendo así hoy en día”.
Bojarski comenzó a falsificar billetes con papel de fumar. La policía creyó que detrás de las falsificaciones había un equipo, cuando en realidad actuaba solo. Fue detenido en 1964 y condenado a 20 años de prisión, de los cuales cumplió 13.
La película contó con el testimonio de la hija de Bojarski, Anne. El director relató que ella dijo que su padre “estaría realmente feliz de tener una película que hablara sobre él, porque tras su detención cayó completamente en el olvido”.
Salomé también destacó el impacto en la familia: “La familia tardó mucho en superar lo que había ocurrido. Ese hombre se escondió durante años y su mujer sabía algo, pero no los hijos”.
Actualmente, los billetes falsos de Bojarski son cotizados por coleccionistas de numismática y se subastan por valores superiores a los originales.
