El sábado 18 de julio, un sismo de 5.1 grados en la escala de Richter sacudió la región central de Junín, con epicentro en la provincia de Chupaca. El movimiento telúrico causó alarma entre los habitantes y afectó numerosas viviendas, pero el golpe más sentido por la población creyente fue el colapso de la Cruz de Cani Cruz, uno de los monumentos religiosos más antiguos y emblemáticos del Valle del Mantaro.
El sábado 18 de julio, un sismo de 5.1 grados en la escala de Richter sacudió la región central de Junín, con epicentro en la provincia de Chupaca. El movimiento telúrico causó alarma entre los habitantes y afectó numerosas viviendas. El colapso de la Cruz de Cani Cruz, uno de los monumentos religiosos más antiguos del Valle del Mantaro, fue registrado.
Testigos locales informaron que la estructura de piedra labrada, ubicada en la plaza principal del distrito, colapsó poco después del temblor, dejando escombros sobre el empedrado.
La Santísima Cruz de Cani Cruz fue erigida por misioneros dominicos entre finales del siglo XVI y comienzos del XVII. Se mantuvo como un símbolo patrimonial y punto de referencia para la vida religiosa y cultural local. Su presencia marcaba el destino final de peregrinaciones provenientes de Huancayo y otras localidades.
Reacciones inmediatas y primeras acciones de resguardo
Luego del sismo, vecinos de Chongos Bajo acudieron a la plaza principal, donde confirmaron el derrumbe de la estructura. Hasta el cierre de la nota, no se registró presencia de autoridades. La información oficial del COEN indicó que no habría daños ni heridos. En redes sociales, como el portal Chupaca Noticias, se mostraron imágenes de los daños tras el sismo.
Usuarios compartieron imágenes y mensajes. Un residente escribió: “La cruz era el corazón de nuestra cultura y tradiciones”.
Valor histórico y simbólico de la Cruz de Cani Cruz
Según especialistas en patrimonio, se trata de un ejemplo notable de la arquitectura misional de la colonia, con rasgos iconográficos del sincretismo andino-católico. La cruz, hecha de piedra labrada, reflejaba la integración de técnicas indígenas y europeas. Su antigüedad la convertía en una de las piezas más antiguas de la región.
Durante siglos, la cruz fue testigo de festividades, rituales y ceremonias colectivas. Cada año, cientos de fieles de Huancayo y otras zonas del Valle del Mantaro se congregaban en torno a la cruz para participar de procesiones y celebraciones religiosas.
¿Qué hacer en caso de un fuerte sismo?
Ante un sismo de magnitud considerable, se recomienda mantener la calma y actuar con rapidez. En el interior de una vivienda u oficina, se debe buscar refugio bajo una mesa resistente o junto a una pared estructural, alejándose de ventanas, espejos y objetos que puedan caer. No se deben utilizar ascensores y se debe evitar correr hacia las salidas si el movimiento es intenso.
Si el sismo sorprende en la vía pública, se debe situar en una zona despejada, lejos de postes, cables eléctricos, edificios y muros. En caso de estar conduciendo, se debe detener el vehículo en un área segura y permanecer dentro hasta que el temblor pase, evitando puentes, túneles y pasos elevados.
Una vez finalizado el sismo, se debe revisar si hay personas heridas y auxiliar sin mover a los lesionados graves a menos que exista peligro inmediato. Se recomienda cortar el suministro de gas, electricidad y agua si se detectan daños, y estar atento a las instrucciones de las autoridades a través de medios oficiales. Preparar un kit de emergencia con agua, alimentos no perecederos, linterna, radio y documentos importantes puede ser útil.
La importancia de la mochila de emergencia
Contar con una mochila de emergencia resulta esencial en zonas propensas a sismos. Este recurso permite a las familias responder de manera inmediata ante una evacuación o situación de riesgo, asegurando la disponibilidad de suministros básicos durante las primeras horas o días posteriores al evento. La mochila debe estar ubicada en un lugar accesible y conocido por todos los integrantes del hogar.
Entre los elementos que se recomienda incluir en una mochila de emergencia destacan:
- Agua potable para al menos tres días
- Alimentos no perecederos y fáciles de consumir
- Linterna y pilas de repuesto
- Radio portátil a pilas
- Botiquín de primeros auxilios
- Documentos personales y dinero en efectivo
- Ropa de abrigo y manta ligera
- Silbato y mascarillas
- Copias de llaves de casa y vehículo
- Teléfonos de contacto y medicinas de uso frecuente
