Integrantes de la organización Conibio Global realizaron su sexta manifestación pacífica en aguas del Golfo de México, frente a Playa Bagdad, en Matamoros, Tamaulipas, durante el lanzamiento número 13 del cohete Starship de SpaceX, y solicitaron la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum y otras dependencias federales por posibles riesgos ambientales y humanos.
Integrantes de la organización ambientalista Conibio Global A.C. realizaron este fin de semana su sexta manifestación pacífica en aguas del Golfo de México, frente a Playa Bagdad, en Matamoros, Tamaulipas, coincidiendo con el lanzamiento número 13 del cohete Starship de la empresa SpaceX. Los activistas hicieron un llamado directo a la presidenta Claudia Sheinbaum y a distintas dependencias federales para que intervengan ante lo que consideran un riesgo ambiental y humano derivado de las pruebas del propulsor en la zona.
A bordo de una embarcación, Jesús Elías Ibarra Rodríguez, presidente de Conibio Global, difundió un video en el que explicó que el objetivo de la acción es evitar que el propulsor del cohete explote en territorio mexicano. Según su testimonio, la presencia de embarcaciones con activistas ha influido en ocasiones anteriores para que la empresa dirija la caída de los restos hacia otras zonas, alejadas de aguas nacionales.
Ibarra señaló que la organización realiza labores de conservación de tortuga marina y delfines en la misma zona donde se producen las pruebas, y mencionó que un mes antes habían liberado 25 mil crías de tortuga en ese litoral.
El activista hizo un llamado público a distintas autoridades: presidenta Claudia Sheinbaum, Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones. En el video, los manifestantes exhibieron una manta con la leyenda: “México no es el basurero espacial de SpaceX. Alto a la contaminación del Golfo de México. Actúen ya.”
De acuerdo con lo señalado por Ibarra, existirían hasta 40 kilómetros de basura espacial en playas mexicanas, así como tres propulsores sumergidos en la zona, cuya presencia —afirmó— ha sido documentada por científicos que han acompañado a la organización. El activista indicó que hasta el momento no se ha confirmado oficialmente si estos restos representan un riesgo radiactivo, por lo que pidió a las autoridades realizar una evaluación formal.
Reportes periodísticos previos sobre las manifestaciones de Conibio Global —que desde hace nueve años trabaja en la conservación de especies marinas en la región— han documentado episodios similares, incluyendo la llegada de embarcaciones extranjeras a aguas mexicanas para recuperar restos de cohetes, así como sobrevuelos de helicópteros que los activistas calificaron como intimidatorios. Estas denuncias han sido difundidas por la propia organización y no han sido confirmadas de manera independiente por autoridades mexicanas o estadounidenses.
Esta es la sexta ocasión en que Conibio Global realiza este tipo de manifestaciones desde altamar como parte de lo que han denominado “Operación Golfo de México”. El colectivo ha insistido en que su propósito no es impedir los lanzamientos, sino visibilizar los posibles riesgos ambientales y de seguridad asociados a la caída de restos del cohete en costas mexicanas, y ha solicitado en ocasiones anteriores permisos a la Capitanía de Puerto para realizar sus recorridos.
Hasta el momento, no se ha registrado una respuesta pública por parte de la Presidencia ni de las dependencias mencionadas a este último llamado de los activistas.
