Ante el desarrollo del fenómeno de El Niño, los municipios de Tigre, San Isidro y San Fernando avanzan con obras hidráulicas, protocolos de emergencia y sistemas de alerta. El plan nacional y provincial coordina acciones para la cuenca del Río de la Plata.
El fenómeno de El Niño está en desarrollo y podría impactar en el territorio argentino, aunque aún no se precisan las zonas, fechas o intensidad de sus efectos. Ante esta situación, los municipios del norte del conurbano bonaerense activaron medidas preventivas para reducir el riesgo de inundaciones.
Las administraciones de Tigre, San Isidro y San Fernando informaron que realizan tareas de mantenimiento de infraestructura hidráulica y fortalecen sus sistemas de respuesta ante emergencias.
Tigre
El intendente Julio Zamora publicó un comunicado en las redes sociales del municipio sobre la posible llegada de un “Super El Niño”. En el mensaje, Zamora afirmó que el municipio es “especialmente vulnerable a crecidas e inundaciones”.
En las últimas semanas, se realizaron tareas de limpieza de arroyos y desagües, se reforzó el equipamiento de los cuarteles de bomberos y se actualizaron los protocolos de emergencia, según informó el municipio.
San Isidro
La gestión de Ramón Lanús informó que ejecuta un plan hidráulico que incluye la ampliación de la red pluvial, el mantenimiento de dos estaciones de bomberos y la intervención de otras cinco. También se realizan tareas de limpieza de sumideros y guardaganados.
Entre las prioridades figuran la “megaobra del aliviador Alto Perú” y las “obras hidráulicas en Barrio Ferroviario”, aunque no se precisó la fecha de finalización. Defensa Civil de San Isidro indicó que se realizan controles sobre la red de infraestructura urbana y los dispositivos pluviales en sectores vulnerables.
San Fernando
El municipio de San Fernando informó que se construyeron nuevas obras hidráulicas, se amplió la red de desagües y se incorporaron sumideros, bocas de tormenta, maquinaria y equipamiento para bomberos. También se reforzaron los equipos de Defensa Civil.
La gestión de Juan Francisco Andreotti conformó un comité de crisis para coordinar la prevención y respuesta tanto en el casco urbano como en las islas. Se intensificaron los trabajos de limpieza de conductos, sumideros, cauces y desembocaduras.
Coordinación provincial y nacional
La gobernación provincial formó el Comité de Gestión del Riesgo y Emergencias (CORE), que articula a gestiones municipales, provinciales y empresas. A nivel nacional, la Agencia Federal de Emergencias (AFE) publicó el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027, que establece un sistema escalonado de respuesta según la gravedad de las tormentas.
El plan se enfoca en la cuenca del Río de la Plata, que incluye a las provincias de Misiones, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires. La AFE convocó tres reuniones con representantes de todas las provincias. La situación se actualizará mensualmente en el Sistema Nacional de Alerta y Monitoreo de Emergencias (Siname).
Obras provinciales
El Ministerio de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires publicó hace dos años el Plan de Prevención del Riesgo Hídrico en Ciudades, que contempla una inversión de $1,5 billones en obras para mitigar anegamientos e inundaciones. Se proyectan 130 iniciativas, de las cuales nueve se ejecutan o planean ejecutar en partidos del conurbano norte.
Desde el ministerio señalaron que parte de los proyectos dependen de financiamiento internacional cuya ejecución está demorada por la falta de avales soberanos nacionales.
Contexto histórico
El último evento de El Niño ocurrió en 2015. Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), las pérdidas y daños en el país ascendieron a US$3752 millones, con mayor impacto en Córdoba, Entre Ríos, Formosa y Santa Fe. Entre 2015 y 2016, siete provincias y el gobierno nacional decretaron la emergencia hídrica.
La especialista en gestión de riesgos María De Estrada señaló que en la actualidad existen mejoras en la articulación institucional, pero también factores que potencian el riesgo, como el aumento de la densidad poblacional, la desinformación en redes sociales y los efectos del cambio climático.
De Estrada explicó que el norte del conurbano se encuentra en una cuenca baja, con ríos de rápida respuesta y alta urbanización, lo que reduce la capacidad de retención del suelo y puede generar barreras al flujo del agua.
