El Ministerio de Economía confirmó que los fondos obtenidos en una licitación del 29 de julio fueron depositados en cuentas de bancos privados y no en el Banco Central, lo que generó especulaciones en la City y un cruce con la diputada Marcela Pagano.
El Ministerio de Economía colocó un extra de $4 billones que el Tesoro obtuvo en un rollover de una licitación en cuentas de bancos privados para dar liquidez. La maniobra, confirmada por fuentes oficiales, generó una jornada de especulaciones en la City porteña y abrió un debate sobre la incidencia del Palacio de Hacienda en la política monetaria.
El Tesoro colocó los pesos tomados en la licitación en el sistema financiero en lugar de la cuenta que tiene en el Banco Central (BCRA). El ruido inicial se originó luego de que la Secretaría de Finanzas captara $12,21 billones en efectivo el pasado 29 de julio, logrando un rollover del 144,5% frente a vencimientos por $8 billones. El diferencial positivo de $3,8 billones no fue registrado en la autoridad monetaria.
El presidente del BCRA, Santiago Bausili, había declarado en conferencia de prensa: “No tengo mucha respuesta, porque es una pregunta que corresponde hacer al Tesoro. No creo que hayan desaparecido. Puede ser que no las haya traído acá. Estoy seguro que si buscamos bien en algún lado están”.
La falta de trazabilidad inmediata generó diversas hipótesis. Un informe de la consultora 1816 anticipó que los depósitos en pesos del Tesoro en el BCRA no subieron el viernes posterior a la licitación, sino que bajaron $0,26 billones. El 31 de julio, fecha de liquidación de los títulos, los depósitos públicos en bancos aumentaron $1,5 billones.
La consultora Eco Go sugirió que parte de esos fondos fue a las cuentas del Banco Nación. Según la firma, el movimiento tiene un doble impacto: un efecto fiscal directo destinado a la cancelación de la deuda flotante, que en junio había trepado a $2,2 billones, y un efecto crediticio, al dotar de mayor fondeo al Nación para lanzar líneas de préstamos subsidiados al consumo.
En las mesas de dinero también se especuló con que el Tesoro necesitaba disponibilidad líquida de pesos para comprarle divisas al Banco Central y hacer frente a los próximos vencimientos de deuda externa.
El episodio escaló al plano político. La diputada oficialista Marcela Pagano deslizó denuncias sobre fondos sin destino trazable. El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que los fondos son de “pública trazabilidad” y advirtió que iniciará una querella por calumnias contra la legisladora.
En Wall Street, operadores señalaron que la falta de transparencia en operaciones de esta magnitud genera incertidumbre. Un trader de la Gran Manzana sostuvo: “Sumar incertidumbre e inyectar ruido político en un momento donde las variables macroeconómicas aún se están ordenando, solo paraliza la toma de decisiones de los inversores institucionales”.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) había exigido al equipo económico una mejora en su estrategia de comunicación, sugiriendo el retorno del Informe de Política Monetaria (IPOM) y conferencias de prensa regulares.
