Pedro Luis Barcia: «La gente todavía sigue escribiendo WhatsApp pero yo escribo ‘Guasap’, con G»

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El lingüista y ex presidente de la Academia Argentina de Letras presenta su nuevo libro, ‘La identidad lingüística argentina’, donde analiza el empobrecimiento de la oralidad, el colonialismo del ‘chupete electrónico’ y la necesidad de defender el modo de hablar argentino.

Pedro Luis Barcia, doctor en Letras por la Universidad Nacional de La Plata y ex presidente de la Academia Argentina de Letras, publicó el libro La identidad lingüística argentina (Dunken), en el que aborda el estado actual del lenguaje en el país. En la obra, Barcia analiza el empobrecimiento de la oralidad, el uso de la inteligencia artificial y los aportes de las lenguas originarias y africanismos al español hablado en Argentina.

En diálogo con Ñ, desde su casa en La Plata, el lingüista se refirió a la relación entre comunicación y democracia, la responsabilidad de los medios y la importancia de los diccionarios de argentinismos.

Oralidad y democracia

Barcia sostuvo que «en la enseñanza primaria la lectoescritura se comió la oralidad» y que «la persona lee y escribe, pero además y antes, habla y escucha». Señaló que en las escuelas se han suprimido las exposiciones orales, y citó al filósofo John Dewey para afirmar que «la democracia es diálogo y el diálogo no es por escrito, es pura oralidad». Según Barcia, «una persona que no está educada en la oralidad no tiene capacidad plena para la democracia».

Ciudadanos anóticos

El lingüista alertó sobre la generación de «ciudadanos anóticos», es decir, «que no tienen oído». En ese sentido, afirmó que los medios de comunicación tienen una responsabilidad particular: «Todo lo que se dice por televisión o por radio produce un goteo y el goteo permea gradualmente», y citó el proverbio latino gutta cavat lapidem (la gota perfora la piedra).

La Generación del 37 y la lengua

Barcia se refirió a las diferencias entre los integrantes de la Generación del 37 en torno al lenguaje. Mencionó que Alberdi «era un rupturista absoluto» y que Sarmiento «en una época, después se corrigió, también lo fue». En cambio, Echeverría «pensaba que había que dejarle al tiempo la forma de hablar de los argentinos respecto de los españoles». El autor destacó que estas diferencias se resolvieron naturalmente, como en el caso de «falda» (España) y «pollera» (Argentina).

Colonialismo del «chupete electrónico»

Barcia señaló la existencia de un «colonialismo lingüístico» que se manifiesta en el uso de la inteligencia artificial por parte de periodistas para consultar acepciones. «La inteligencia lo que les da es lo que dice el diccionario español, pero eso no es nuestro», afirmó. Puso como ejemplo la palabra «carajo»: «Para nosotros mandar al carajo es mandar a alguien a un lugar incómodo. Para el español, carajo, es una especie de cubilete que estaba en el último tramo del palo mayor de un barco». También mencionó la expresión «andar en pelotas», que en Argentina significa desnudez, mientras que en España se dice «andar en pelota», en referencia a la Venus de Milo.

Aportes de lenguas indígenas y africanismos

El lingüista destacó que «el primer mestizo fue el idioma» y que en Argentina el mayor aporte lo dio el quechua, seguido por el guaraní y el araucano. Mencionó la palabra «porongo» como ejemplo de influencia indígena. En cuanto a los africanismos, citó el Diccionario de africanismos de Oderigo y señaló que «casi todas las palabras terminadas en ongo son de origen africano». Barcia abogó por «ponerle la pata encima al extranjerismo» y darle un toque local, como hace el inglés con palabras de otros idiomas. En ese marco, manifestó: «La gente todavía sigue escribiendo WhatsApp pero yo escribo Guasap, con G».

Medios y academia

Barcia recordó que durante su gestión en la Academia Argentina de Letras se acercó a ADEPA y FOPEA para dictar cursos. «Si la academia no se asocia a las entidades de comunicación, estamos perdidos porque la lengua está en manos de los comunicadores», afirmó. También mencionó que su libro anterior, La identidad de los argentinos, de 700 páginas, fue la base de esta nueva obra.

Muletillas y apodos

En los últimos capítulos del libro, Barcia aborda las muletillas y los apodos. Sobre las primeras, dijo que son un «falso apoyo del discurso» y las denominó «ortopedia verbal». Respecto a los apodos, señaló que «muestran la riqueza creativa del pueblo», como «cajero automático» para alguien que está siempre en el banco o «San Cayetano» para quien da trabajo.

Datos biográficos

Pedro Luis Barcia nació en Gualeguaychú en 1939. Es doctor en Letras por la Universidad de La Plata, investigador universitario, escritor y profesor. Fue presidente de la Academia Nacional de Educación y de la Academia Argentina de Letras (2001-2013). Fundó en 1991 el primer Doctorado en Comunicación de Argentina en la Universidad Austral, donde es Profesor Emérito. Es autor de La identidad de los argentinos, El cuento y la leyenda folklóricos argentinos, Ezequiel Martínez Estrada. Una lírica reflexiva y El resurgir de la Argentina, entre otros.

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