El empresario Mark Cuban expresó su oposición a la Proposición 40 de California, que propone un impuesto del 5% a patrimonios superiores a USD 1.000 millones, y sostuvo que podría impulsar la salida de fundadores e inversores del estado.
Mark Cuban, empresario y figura pública, se manifestó en contra de la Proposición 40 de California, una iniciativa de votación que establecería un impuesto único del 5% para residentes con patrimonios superiores a USD 1.000 millones. Cuban afirmó que la medida podría provocar que fundadores de startups e inversores abandonen el estado.
El congresista demócrata Ro Khanna defendió la iniciativa como un mecanismo para sostener la atención sanitaria de trabajadores y sectores medios. El debate se centró en los efectos económicos de la propuesta, que cuenta con el respaldo del Partido Demócrata de California y el rechazo del gobernador Gavin Newsom.
Según Fox Business, Khanna sostuvo que la medida alcanzaría a aproximadamente 250 multimillonarios californianos y que la mayoría no enfrentaría problemas de liquidez. El legislador agregó que el 72% de la riqueza de los multimillonarios está concentrada en acciones que cotizan en bolsa.
En un video publicado el sábado en X, Khanna afirmó que el impuesto contribuiría a preservar la cobertura sanitaria para los californianos de clase trabajadora. También señaló que el “establishment de Sacramento” y los lobistas que se oponen están “descaradamente desconectados”.
Cuban, por su parte, indicó que el impuesto afectaría a fundadores de startups cuyo valor crece rápidamente, ya que podrían convertirse en multimillonarios sobre el papel sin disponer de efectivo suficiente para pagar el tributo. “Son la definición de pobres en efectivo y ricos en acciones”, escribió en la red social, citado por Fox Business.
“Si esto se aprueba, solo los fundadores idiotas de startups se quedan en California”, agregó Cuban, y señaló que la medida convertiría a no estar en el estado en un requisito para la inversión. En su crítica dirigida al congresista, Cuban escribió: “La ideología no es una estrategia, Ro” y “No entiendes los negocios, Ro”.
El empresario argumentó que un fundador exitoso puede pasar 10 años construyendo una compañía, creando miles de empleos y pagando cientos de millones de dólares en impuestos federales y estatales sin llegar a tener USD 250 millones líquidos para afrontar el pago.
Khanna respondió con un esquema de préstamo sin recurso respaldado por acciones comprometidas como garantía. La propuesta contempla que los fundadores con riqueza inmovilizada en títulos de empresas privadas usen ese crédito estatal para pagar el impuesto. El préstamo podría mantenerse durante unos 10 años, y al final del plazo el fundador debería devolver el dinero en efectivo o el estado tomaría posesión de las acciones entregadas como garantía. Al ser un préstamo sin recurso, la persona no asumiría responsabilidad personal si la empresa fracasara.
Cuban rechazó ese mecanismo. “Ro, eso es una locura”, escribió, y sostuvo que California prestaría dinero a los fundadores para que ellos lo devolvieran de inmediato al propio estado en forma de impuesto, sin generar al inicio ingresos de caja adicionales. Bajo ese diseño, añadió, California podría terminar como propietaria de participaciones en empresas privadas si los fundadores no lograban repagar. “California: tú lo creas. Nosotros nos lo quedamos”, escribió.
Khanna replicó que el gobierno igualmente recaudaría entre la amplia mayoría de los multimillonarios que sí cuentan con activos líquidos. También argumentó que, si una empresa privada prospera, el estado terminaría cobrando el préstamo, mientras que el fundador no sería personalmente responsable en caso de fracaso.
En su defensa del impuesto, Khanna escribió: “Mark, ven conmigo de viaje por California, Pensilvania y el país y pregúntales a los estadounidenses comunes qué sienten sobre un impuesto a los multimillonarios. La mayoría dice, te lo prometo: ¿por qué solo 5%?”.
Cuban cerró con una advertencia sobre el ecosistema emprendedor: sostuvo que forzar a los fundadores a vender acciones para cumplir con el impuesto castigaría a quienes reinvierten su patrimonio en hacer crecer sus empresas, crear puestos de trabajo y pagar salarios en lugar de retirar efectivo para sí mismos. “Ro, este es el mayor ‘que te jodan’ de la historia del emprendimiento. De todos los tiempos”, escribió.
