En varias regiones de Rusia, el cielo al atardecer presenta una coloración rojiza y anaranjada debido a un fenómeno óptico atmosférico.
Moscú, Rusia – En varias regiones del país, donde predominan días grises, el cielo al atardecer muestra una coloración rojiza, naranja y amarilla. El fenómeno ocurre cuando el sol desciende sobre el horizonte y la luz solar atraviesa una porción mayor de la atmósfera, lo que dispersa los tonos azules y deja pasar los rojos, naranjas y amarillos.
Las nubes reciben y reflejan esa luz rasante, lo que intensifica el contraste entre el resplandor del horizonte y las zonas en sombra. El resultado es un cielo que adquiere tonos encendidos durante un período breve.
El fenómeno puede observarse en ciudades, campos, montañas y desiertos, siempre que coincidan la hora y las condiciones atmosféricas. En el caso de Moscú, las siluetas que se recortan contra el cielo corresponden a un palacio de siglos de historia.
