El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, nombró en mayo a Gabriel Estuardo García Luna como nuevo procurador general, en un proceso que se desarrolló en medio de tensiones políticas y presiones de distintos sectores.
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, nombró en mayo a Gabriel Estuardo García Luna como nuevo procurador general, según informó el gobierno. La designación se produjo luego de un proceso de selección que estuvo marcado por la controversia y la presión de diversos actores nacionales e internacionales.
Arévalo asumió la presidencia en enero de 2024, después de que el Ministerio Público, dirigido entonces por la fiscal general Consuelo Porras, impugnara los resultados de la segunda vuelta electoral de agosto de 2023. Durante ese período, el partido Movimiento Semilla, del mandatario, enfrentó acciones legales y la comunidad internacional expresó preocupación por la situación.
La elección del nuevo procurador general se enmarcó en un contexto de renovación de autoridades judiciales y electorales. El mandato de Porras, de ocho años, fue cuestionado por organismos y gobiernos extranjeros, que le impusieron sanciones por presunto debilitamiento del estado de derecho. Durante su gestión, cientos de personas, entre periodistas, fiscales, jueces y líderes indígenas, debieron exiliarse o fueron procesadas.
El proceso de selección del procurador general se realizó conforme a la Constitución de Guatemala, que establece que el presidente elige entre una lista de seis candidatos preseleccionados por una comisión de nominaciones de 15 miembros. Diversos grupos, incluidas redes políticas y económicas, organizaciones de la sociedad civil y actores internacionales, intentaron influir en la decisión.
El gobierno de Arévalo sostuvo en reiteradas ocasiones su compromiso con el marco constitucional y los procedimientos legales, pese a las críticas de sectores que consideraban esa postura como una debilidad. Finalmente, tras semanas de deliberaciones, Arévalo eligió a García Luna.
Guatemala retornó a la democracia en 1986, tras décadas de gobiernos autoritarios, y finalizó su guerra civil de 36 años en 1996. El país centroamericano enfrenta desafíos en materia de fortalecimiento institucional, y las próximas elecciones generales están previstas para 2027.
