La asunción de Carlos Alberto Presti al frente del Ministerio de Defensa generó declaraciones de la investigadora Rut Diamint sobre el vínculo entre las Fuerzas Armadas y el poder político en Argentina.
El 10 de diciembre de 2025, el teniente general Carlos Alberto Presti asumió como ministro de Defensa de Argentina, manteniendo su condición de militar en actividad. Esta situación motivó declaraciones de la investigadora en defensa y seguridad en América Latina, Rut Diamint, quien se refirió al impacto institucional de la medida.
En una entrevista en el programa Efecto Mariposa, Diamint expresó: “Que nombre a un militar que va a las reuniones ministeriales y con el Presidente en uniforme militar. Deja un Presidente horrible para quien está mirando de alguna manera el fortalecimiento institucional, la división de poderes, bueno esos componentes que son básicos en la democracia”.
La investigadora explicó que históricamente los gobiernos democráticos evitaron este tipo de designaciones. Sostuvo: “Porque cuando nombrás uno del ejército, la armada y la fuerza aérea se sienten divididas”. Además, indicó que esa cercanía con una fuerza determinada “pone el foco, conoce más, tiene mayor cercanía con el ejército y con las otras fuerzas”.
Diamint afirmó que la decisión representa una ruptura con una práctica política consolidada desde 1983: “Entonces jamás hubiera nombrado a un militar ningún gobierno democrático”.
En relación con las Fuerzas Armadas de Venezuela y Cuba, la especialista señaló diferencias en su vínculo con el poder político. Declaró: “Yo creo que las fuerzas armadas venezolanas dependen mucho más de la dirigencia política del estado que las cubanas”. Sobre las cubanas, agregó: “Las cubanas me parece son más autónomas todavía y son la fuerza de represión que tiene el estado”.
Acerca del período de Hugo Chávez, Diamint explicó: “En el caso de Chávez sobre todo, Chávez desconfiaba mucho de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y por eso creía las milicias”.
Finalmente, la investigadora vinculó la historia reciente de las Fuerzas Armadas argentinas con la Guerra de Malvinas. Sostuvo: “Los militares pueden pensar que la única guerra probable es la Guerra de Malvinas, pero no van a tener el apoyo ni el aval de la política y eso de alguna manera les quita toda la posibilidad de avanzar con una propuesta militarizada”. También afirmó: “Además perdimos la guerra y eso también les pesa mucho a los militares”.
