La selección argentina femenina de hockey sobre césped derrotó a Países Bajos por 3 a 1 en la definición por shoot-outs y obtuvo su tercera Copa del Mundo. El partido, disputado en el Wagener Stadium de Amstelveen, terminó 1 a 1 en los 60 minutos reglamentarios.
La selección argentina femenina de hockey sobre césped, conocida como Las Leonas, se consagró campeona del mundo tras vencer a Países Bajos por 3 a 1 en la definición por shoot-outs. El encuentro, disputado en el Wagener Stadium de Amstelveen, había finalizado 1 a 1 en los 60 minutos reglamentarios.
En la serie de shoot-outs, cada atacante parte con la bocha desde fuera del área y dispone de ocho segundos para intentar convertir. La arquera argentina Cristina Cosentino fue determinante al contener tres de los cuatro intentos neerlandeses. Sofía Cairó convirtió el último remate que selló el 3 a 1 final.
Desarrollo de la definición por shoot-outs
Países Bajos abrió la serie. Pie Sanders intentó superar a Cosentino, quien salió a achicar y obligó a la neerlandesa a rematar desviado. Victoria Granatto tuvo una primera ejecución anulada por no escuchar el silbato inicial; en su segundo intento, eludió a la arquera y marcó el 1 a 0.
En el segundo turno neerlandés, Cosentino intervino dos veces ante Felice Albers y evitó el gol. Brisa Bruggesser amplió la ventaja con una definición alta para establecer el 2 a 0. Países Bajos descontó en su tercer intento mediante Marijn Veen.
Zoe Díaz ejecutó un remate que fue anulado tras revisión por infracción. En el cuarto turno, Cosentino bloqueó el disparo de Freeke Moes. Sofía Cairó, en su ejecución, dejó atrás a la arquera y convirtió el 3 a 1 definitivo.
Empate en los 60 minutos
Países Bajos abrió el marcador a los 47 segundos del segundo cuarto mediante un córner corto convertido por Yibbi Jansen. Argentina igualó a seis minutos del final: tras un córner corto, la capitana María José Granatto aprovechó un rebote y marcó el 1 a 1.
Con este resultado, Argentina alcanzó su tercera Copa del Mundo, tras los títulos de 2002 y 2010. Países Bajos, que había ganado nueve títulos mundiales, no perdía un partido de Copa del Mundo desde 2010, cuando cayó ante Argentina en la final de Rosario.
