La defensa del exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) cuestionó el análisis de 58 archivos entregados por un periodista y solicitó al juez federal Ariel Lijo que suspenda la pericia que realiza Gendarmería Nacional.
Diego Spagnuolo, exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), presentó un nuevo escrito ante el juez federal Ariel Lijo para objetar el peritaje de los audios que se le atribuyen en la causa por presuntas maniobras de corrupción. La defensa cuestiona que Gendarmería Nacional esté analizando 58 archivos contenidos en un pendrive entregado por el periodista Mauro Federico.
Según los abogados Mauricio D’Alessandro y Pablo Parera, ese material no fue incorporado formalmente al expediente ni puesto a disposición de las defensas. En el escrito, señalaron que los archivos “no fueron entregados a las defensas” y que “su contenido no se encuentra incluido en el expediente y/o en sus legajos/incidentes”.
Los letrados también cuestionaron la forma en que se incorporó el dispositivo a la causa: “Nada consta en el acta donde surge la recepción de aquel pendrive respecto de su contenido, como así tampoco surge en el expediente principal y/o legajo de investigación Nº1 el detalle de los archivos que contendría”.
A partir de ese argumento, la defensa reclamó que se suspenda el peritaje que lleva adelante la Dirección Criminalística y Estudios Forenses de Gendarmería y que el pendrive quede excluido del análisis técnico.
El punto central de la nueva presentación es determinar qué material debe ser sometido al estudio forense. Para la defensa, una cosa son las grabaciones difundidas públicamente y otra diferente los archivos contenidos en el dispositivo. Los abogados remarcaron que “no existe constancia alguna” de que las grabaciones difundidas por los medios coincidan con los 58 archivos encontrados en el pendrive.
También cuestionaron que al momento de recibir el dispositivo no se hubiera realizado un inventario ni un mecanismo técnico que permitiera garantizar la integridad de la evidencia, como la ausencia de un código de seguridad o “hash”.
La defensa recordó que la Cámara Federal porteña había ordenado verificar el origen y la autenticidad de los audios difundidos públicamente, y sostuvo que esa decisión no implicaba necesariamente someter a análisis el contenido completo del pendrive. Por ese motivo, solicitó que el estudio se limite a las grabaciones difundidas en medios periodísticos y que el dispositivo sea excluido del peritaje.
Este nuevo pedido se suma a otra discusión pendiente de resolución. Spagnuolo se había negado a entregar una muestra de su voz para que Gendarmería pudiera compararla con las grabaciones atribuidas al exfuncionario. La defensa sostuvo que obligarlo a realizar esa prueba vulneraría su derecho a no autoincriminarse. El juez Lijo rechazó ese planteo, por lo que la decisión fue apelada ante la Cámara Federal porteña.
Mientras tanto, el peritaje sobre los audios continúa. La intención de los investigadores es determinar su origen, autenticidad y eventual existencia de ediciones o manipulaciones. El juez Lijo deberá resolver el nuevo planteo de Spagnuolo y determinar si los 58 archivos del pendrive pueden formar parte del análisis forense.
