El 2 de septiembre la Iglesia católica conmemora a San Antonino de Pamiers, predicador y mártir de los primeros siglos del cristianismo, según el santoral.
El 2 de septiembre, el santoral católico conmemora a San Antonino de Pamiers, quien según las fuentes eclesiásticas fue un predicador y mártir de los primeros siglos del cristianismo. Nacido en el seno de la nobleza gala, dedicó su vida a la evangelización en el sudoeste de Europa.
San Antonino renunció a sus privilegios aristocráticos y trabajó como cantero. Durante sus viajes por Italia y las Galias predicó el cristianismo y rechazó el culto a los dioses paganos. La tradición atribuye a su intercesión curaciones milagrosas y la aparición de manantiales de agua para sanar a los enfermos.
Según el relato tradicional, fue martirizado en las orillas del río Ariège. Su cuerpo fue objeto de veneración durante la Edad Media y sus reliquias fueron custodiadas en centros de peregrinación y edificaciones monásticas.
En la actualidad, algunos devotos lo invocan para pedir protección contra plagas y fortaleza ante situaciones adversas. Las comunidades que celebran su fiesta realizan oraciones y novenas. Se lo considera santo protector de canteros y fabricantes de cerámica.
En la misma fecha se conmemora a San Esteban de Hungría y a San Agrícola de Avignon. Durante la semana, el calendario romano destaca a San Gregorio Magno y a Santa Teresa de Calcuta.
Para los devotos que residen en la Ciudad de Buenos Aires, la Parroquia San Pedro Telmo, ubicada en Humberto 1° 340, barrio de San Telmo, ofrece espacios para la veneración de santos y reliquias del cristianismo primitivo.
