La provincia de Mendoza coordina un operativo de seguridad con 850 efectivos policiales y personal privado para los partidos de Los Pumas ante Australia y Gimnasia-Boca, que se disputarán el sábado en estadios cercanos.
La provincia de Mendoza será sede el sábado de dos eventos deportivos de alto perfil: el partido de Los Pumas ante Australia en el Estadio Malvinas Argentinas y el encuentro entre Gimnasia y Boca Juniors en el Estadio Juan B. Gargantini, conocido como El Bosque. Ambos partidos se jugarán con una diferencia horaria mínima y a pocos metros de distancia, por lo que las autoridades provinciales dispusieron un operativo de seguridad que incluye 850 efectivos policiales y personal de seguridad privada, totalizando aproximadamente 1.000 personas dedicadas a la prevención.
El operativo comenzó días antes con la custodia de las delegaciones. El hotel donde se hospeda Boca Juniors cuenta con vallado permanente y presencia policial, mientras que las delegaciones de rugby tienen su propia consigna. Según el comisario inspector jefe de Planeamiento, Alejandro Sandoval, no se registran tensiones entre los distintos públicos.
El despliegue del sábado contempla 400 policías en las inmediaciones del estadio de Gimnasia, donde el equipo local recibirá a Boca. En el Estadio Malvinas Argentinas habrá 300 efectivos distribuidos en distintos sectores y accesos. Además, 150 agentes circularán por el Parque General San Martín para monitorear el tránsito y prevenir incidentes.
Sandoval explicó que no se prevén cruces entre los públicos: «No es necesario. Gimnasia está, por así decirlo, en una esquina: el público no tiene que ingresar al parque para entrar a la cancha. Son dos públicos distintos y durante el partido de Boca, será el ingreso de la gente de Los Pumas. No se van a cruzar». El comisario también destacó la experiencia previa: «Hicimos el festival de la Vendimia a 50 metros de esta misma cancha un día de partido».
El encuentro entre Gimnasia y Boca contará únicamente con público local. No se permitirá el ingreso de personas identificadas con el club visitante. Se dispuso un control en el Arco de Desaguadero, en el límite con San Luis, ante la posible llegada de «hinchas neutrales».
El cronograma indica que el partido de Boca comenzará a las 16.30, mientras que el de Los Pumas está previsto para más tarde. Sandoval estimó que cuando finalice el fútbol, comenzará el movimiento mayor del público de rugby, que tiene múltiples accesos al Malvinas Argentinas. Las condiciones climáticas podrían influir: se espera una jornada fría con posible lluvia, lo que reduciría la concurrencia a los espacios verdes.
«Están habilitados los estacionamientos Norte, la gente que llegue al Malvinas puede hacerlo en auto y no es necesario para el ingreso pasar por la otra cancha. La realidad es que no tenemos una hipótesis de conflicto», sostuvo Sandoval antes de una reunión en el Malvinas Argentinas para ajustar la logística.
Parte del operativo se centrará en impedir la proliferación de «trapitos» (cuidacoches informales), debido a la gran cantidad de autos y micros que se esperan en la zona de estacionamiento del Malvinas Argentinas.
La empresa privada Road es la encargada de la seguridad de ambos planteles. La firma tiene un grupo fijo de personas que acompañan a Los Pumas y a Boca, conocen sus movimientos y actúan como nexo con la Policía provincial y las agencias privadas de cada provincia. Se estima que la comunicación entre los equipos de seguridad privada puede ser más fluida que la de la propia Policía, que sigue un protocolo de comunicación por mandos.
En el plano deportivo, Los Pumas disputarán su sexto partido del año, con un saldo de una victoria en cinco presentaciones. Boca, por su parte, buscará recortar la distancia con el líder del grupo A del Torneo Clausura.
