Alejandro Deanes, parlamentario del Mercosur, se refirió a la cadena nacional del presidente Javier Milei sobre Malvinas y expresó su preocupación por la posible participación extranjera en el proyecto de base naval en Tierra del Fuego.
El jueves pasado, el presidente Javier Milei brindó una cadena nacional en la que reivindicó las Islas Malvinas como parte del territorio argentino y anunció la construcción de una base naval en Tierra del Fuego. En respuesta, el parlamentario del Mercosur Alejandro Deanes declaró que Tierra del Fuego «no puede ser moneda de cambio» y cuestionó el uso del reclamo por Malvinas para justificar acuerdos militares con potencias extranjeras.
Según la Agencia Noticias Argentinas (NA), Deanes reconoció la necesidad de contar con una base naval «grande, moderna y 100% argentina», pero exigió transparencia sobre el gasto público y los condicionamientos geopolíticos del Gobierno Nacional.
Deanes señaló que «Malvinas no es un discurso ni una herramienta política; es parte de nuestra historia, de nuestra identidad y de nuestra provincia». Asimismo, recordó que el proyecto original de la base naval, iniciado durante la gestión anterior, fue concebido como un desarrollo exclusivamente soberano y nacional para potenciar la presencia argentina en la Antártida y el Atlántico Sur.
El parlamentario declaró que «hasta 2023 era una base argentina. Luego de la visita de la general estadounidense Laura Richardson en abril de 2024, comenzó a instalarse la idea de un desarrollo conjunto». En ese contexto, advirtió sobre las consecuencias de la participación extranjera en una región estratégica: «Nadie invierte recursos, instala tecnología y despliega capacidades en una zona tan estratégica para después decir ‘gracias’ e irse. En geopolítica, las decisiones estratégicas nunca son gratis», explicó.
En su cadena nacional, Milei ratificó que «las Malvinas son argentinas» y defendió el reclamo soberano como política de Estado. «Desplegaremos todas las herramientas del Estado, diplomáticas, económicas, judiciales y legales para disuadir a los actores estatales y no estatales que violenten la soberanía», adelantó. También anunció el endurecimiento de sanciones contra compañías que operen en Malvinas sin autorización argentina.
El mandatario advirtió que Cancillería «ya ha enviado cerca de 180 notas de desaliento a empresas y a más de 29 países involucrados en distintos proyectos en nuestras islas». Finalmente, anunció que el Gobierno destinará mayores recursos al Ministerio de Defensa para avanzar con la construcción de una base naval en Tierra del Fuego.
