La instructora de fitness Denise Austin, de 69 años, explicó en una entrevista su método para mantenerse activa después de los 50, que incluye movimiento diario, trabajo muscular y rutinas breves.
Denise Austin, entrenadora fitness de 69 años, afirmó que la actividad física es clave para mantenerse saludable después de los 50. En una entrevista publicada por AARP, sostuvo que el ejercicio mejora el estado de ánimo, combate la depresión y protege la salud cardiovascular.
Según Austin, permanecer sentado durante períodos prolongados provoca rigidez. Para contrarrestarlo, recomendó levantarse de la silla y activar el cuerpo. “Cuando te mueves más, puedes activar la circulación”, señaló. También mencionó dos máximas que utiliza para promover la actividad: “Si no lo usas, lo pierdes” y “si descansas, te oxidas”.
La entrenadora indicó que el ejercicio contribuye al bienestar emocional y favorece el sistema cardiovascular. “Te hará sentir mejor, en primer lugar”, sostuvo.
En cuanto al mantenimiento muscular, Austin advirtió que el tono muscular disminuye con la edad si no se ejercita. Recomendó prácticas de fuerza para proteger el cuerpo frente a lesiones y con efectos positivos ante la osteoporosis.
Respecto a las zonas del cuerpo a fortalecer, Austin priorizó la espalda y el centro corporal. Explicó que la columna vertebral es la “línea de vida” y que los músculos centrales ayudan a sostenerla. “Los músculos centrales son la clave para fortalecer el centro y actuar casi como una faja para la espalda y la columna”, afirmó. Después de esas zonas, recomendó fortalecer las piernas y los glúteos para facilitar actividades cotidianas como levantarse de una silla o caminar.
Su rutina diaria incluye tres ejercicios: “una sentadilla para la parte inferior del cuerpo, un abdominal para la zona media y una flexión con las rodillas apoyadas para la parte superior”. También mencionó la inclinación pélvica como opción para fortalecer la parte inferior. Este ejercicio se realiza acostado boca arriba, con las rodillas flexionadas y los pies planos sobre el suelo, elevando la pelvis unos centímetros.
Austin reconoció que la motivación puede variar y recomendó concentrarse en el bienestar posterior al ejercicio. Aseguró que una práctica breve puede repercutir en el ánimo y la claridad mental. “Nunca lamentará haber hecho diez minutos”, destacó.
Para quienes dejaron la actividad física, recomendó considerar el regreso como un nuevo comienzo, evitar los reproches y avanzar de manera gradual. “Hay que empezar en algún lugar”, indicó. Su método propone completar primero 10 minutos y luego incrementar la duración gradualmente.
