Una expedición científica internacional halló en la selva central de Perú una especie de planta del género Neea no descrita en el país en más de 90 años. El hallazgo se realizó en áreas naturales protegidas de la región Pasco.
Una expedición científica internacional descubrió en la selva central de Perú la primera especie nueva de planta herbácea del género Neea descrita en el país en más de 90 años. Se trata de Neea myrciifolia (Nyctaginaceae), según informó el Ministerio del Ambiente de Perú.
El hallazgo se produjo en los bosques montanos de la provincia de Oxapampa, en la región Pasco, dentro del Bosque de Protección San Matías-San Carlos, el Parque Nacional Yanachaga-Chemillén y la Reserva Comunal Yanesha, áreas naturales protegidas gestionadas por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp).
El estudio, publicado en la revista científica Kew Bulletin, describe a Neea myrciifolia como un pequeño árbol de entre uno y cinco metros de altura, con hojas opuestas y superficie verrugosa, inflorescencias globosas y flores tubulares.
Su distribución se restringe a la selva central del Perú, entre los 376 y 1.500 metros de altitud, lo que la convierte en una especie endémica de alto valor para la biodiversidad nacional.
El Sernanp detalló en un comunicado que la investigación fue liderada por Daniel da Silva y Francisco Farronay, del Instituto Nacional de Pesquisas da Amazônia (INPA), en Brasil; Elson Sandoli, del Instituto de Pesquisas Jardim Botânico de Río de Janeiro, en Brasil; Rocío Rojas, del Herbario Selva Central Oxapampa-Jardín Botánico de Missouri, en Perú; y Leandro Giacomin, de la Universidade Federal da Paraíba, en Brasil.
El Ministerio del Ambiente indicó que el hallazgo confirma que los bosques de Oxapampa y la selva central aún contienen especies no identificadas por la ciencia.
“La presencia de Neea myrciifolia en ámbitos de áreas naturales protegidas pone en evidencia el valor de estos territorios para conservar una biodiversidad que aún tiene mucho por revelar y refuerza la necesidad de mantener protegidos ecosistemas donde, incluso después de décadas de investigación, continúan apareciendo nuevas especies para el mundo”, concluyó el organismo.
