El filósofo alemán Immanuel Kant sostuvo en 1785 que todo tiene un precio o una dignidad. El profesor Sven Brinkmann explica esta idea en su ensayo ‘Puntos de apoyo’ a partir de una escena de la película Titanic.
El filósofo alemán Immanuel Kant (1724-1804) escribió en su obra Fundamentación de la metafísica de las costumbres (1785) la frase: “Todo tiene o bien un precio o bien una dignidad”. Esta distinción es analizada por el profesor y psicólogo Sven Brinkmann en su ensayo Puntos de apoyo.
Brinkmann utiliza una escena de la película Titanic (1997) para ilustrar el concepto de dignidad. En la escena, dos ancianos permanecen en su cama mientras el barco se hunde y esperan la muerte con una sonrisa. Según Brinkmann, ese acto final aporta a la escena una “humanidad conmovedora”.
El profesor sostiene que Kant se refiere a la dignidad como la capacidad de actuar de manera digna, una idea que, según Brinkmann, fue desarrollada por los primeros humanistas, no por Aristóteles. Ellos entendieron que la dignidad es intrínseca al ser humano.
Kant escribió la frase en el contexto de su ética, donde distingue entre lo que tiene precio y lo que tiene dignidad. Según Brinkmann, para Kant lo que satisface necesidades básicas (ropa, comida, casa) tiene un precio de mercado y carece de valor intrínseco. En cambio, la honradez y la buena voluntad “no tienen precio, pero sí dignidad”, es decir, poseen valor intrínseco.
Kant afirmó que la racionalidad otorga a los seres humanos la capacidad de determinar qué es correcto o incorrecto de manera general, independientemente de los deseos y preferencias subjetivos. Este juicio no se basa en la revelación ni en corazonadas.
En su ensayo, Brinkmann escribe: “Hay cosas que tenemos el deber de llevar a cabo sin importar lo que pensemos o sintamos al respecto: ante todo, respetar y proteger la dignidad de los demás seres humanos; no explotarlos para nuestro propio beneficio, ni utilizarlos como medios para obtener un fin”.
Para Kant, el ser humano es un fin en sí mismo. “Nuestro deber es tratar a las personas como personas, no como cosas”, concluye Brinkmann.
¿Quién fue Immanuel Kant?
Immanuel Kant fue un filósofo prusiano, figura central de la Ilustración y de la filosofía occidental. Su obra abarcó la ética, la teoría del conocimiento, la metafísica y la estética. Entre sus obras principales se encuentran Crítica de la razón pura (1781), Crítica de la razón práctica (1788) y Crítica del juicio (1790).
En ética, Kant sostuvo que la moral se basa en principios racionales universales, no en las consecuencias de los actos. Formuló el “imperativo categórico”, según el cual se debe actuar según reglas que puedan quererse como universales. También defendió que cada persona posee un valor intrínseco y no debe ser usada como medio para fines ajenos.
La distinción entre precio y dignidad implica que lo que tiene precio puede ser reemplazado por algo equivalente, mientras que la dignidad no admite sustitución. Esta concepción convirtió a la autonomía, la libertad y el respeto por cada ser humano en pilares de su filosofía moral.
