La Justicia de Neuquén imputó a cuatro agentes policiales por homicidio simple con dolo eventual y exceso en el cumplimiento del deber tras la muerte de José Galeano, ocurrida en noviembre de 2024 en la guardia del Hospital Horacio Heller.
La Justicia de Neuquén imputó a cuatro agentes de la Policía provincial por el delito de homicidio simple con dolo eventual y exceso en el cumplimiento del deber, en relación con la muerte de José Galeano, un ciudadano paraguayo de 47 años, ocurrida el 18 de noviembre de 2024 en el Hospital Horacio Heller de la ciudad de Neuquén.
Según la acusación fiscal, cerca de la 1:20 de la madrugada, Galeano ingresó al sector de guardia del hospital con un cuchillo y en estado de alteración, tras haber consumido cocaína. El hombre golpeó puertas y ventanillas, pidiendo ayuda y manifestando que era perseguido.
Los efectivos policiales intentaron disuadirlo. Tras un forcejeo, lograron que soltara el arma, pero durante la posterior inmovilización física Galeano sufrió lesiones que derivaron en su deceso. El informe forense indicó que las maniobras le provocaron un traumatismo cerrado grave de tórax, con neumotórax y fracturas bilaterales de costillas.
La fiscalía, a cargo de Lorena Juárez y Maximiliano Jávega, imputó a los agentes Marcelo Orellana, Gino Facci, Tomás Ontiveros y Milton Torrico. Según la acusación, Orellana derribó a Galeano y presionó su torso y espalda con la rodilla, mientras que Facci sujetó las piernas de la víctima con violencia, provocándole fracturas. Ontiveros y Torrico, por su parte, se arrodillaron sobre la espalda de Galeano para mantenerlo boca abajo y esposado, a pesar de que la víctima expresó en reiteradas oportunidades que no podía respirar. Según la fiscalía, esta posición se mantuvo durante más de 15 minutos, hasta que el hombre perdió el conocimiento.
El juez de garantías Luciano Hermosilla convalidó la acusación. En cuanto a otros dos agentes que inicialmente estaban involucrados, el magistrado descartó provisionalmente los cargos al considerar que no existían elementos de sospecha suficientes en su contra.
El juez rechazó la suspensión preventiva de los imputados solicitada por la fiscalía y ordenó, mediante un oficio a la Jefatura de Policía, un cambio de funciones para los cuatro agentes. También dispuso la prohibición de contacto entre los imputados y los testigos de la causa.
Un video de las cámaras de seguridad del hospital y el testimonio de una mujer que se encontraba en la sala de guardia forman parte de la evidencia. La testigo afirmó que, una vez que Galeano fue reducido y estaba en el piso, un policía le pateó la cabeza. Según su relato, la víctima repetía que no podía respirar y tenía la rodilla de un agente en la espalda. La mujer indicó que, tras la patada, el hombre dejó de hablar y se desplomó. El equipo médico intentó reanimarlo durante casi una hora, sin éxito.
