El presidente del Banco Central informó ante comisiones del Senado que los lingotes enviados al exterior entre junio y septiembre de 2024 están depositados en el Banco de Pagos Internacionales, en Suiza. El proyecto de reforma de la Carta Orgánica declara inembargables los bienes de reserva y habilita su uso como colateral en operaciones de liquidez.
El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, informó ante comisiones del Senado que los lingotes de oro despachados al exterior entre junio y septiembre de 2024 fueron depositados en el Banco de Pagos Internacionales (BIS), con sede en Suiza. La exposición del funcionario se produjo durante el debate del proyecto de reforma de la Carta Orgánica que busca media sanción de la Cámara Alta.
El proyecto de reforma
El artículo 13 de la iniciativa declara inembargables los bienes de reserva, habilita la radicación permanente de activos en plazas financieras de alta calificación en el exterior y autoriza de forma explícita el uso de oro o moneda extranjera como colateral en operaciones de banca central.
Según fuentes con conocimiento de las operaciones de la autoridad monetaria, el traslado de los lingotes a Europa tuvo como objetivo respaldar la toma de deuda mediante operaciones REPO. La actual Carta Orgánica permite estas operaciones con una interpretación flexible de sus límites, indicaron las mismas fuentes.
El origen de la controversia
En julio de 2024, el diputado y líder de La Bancaria, Sergio Palazzo, sostuvo que el tesoro había sido enviado a Londres. La oposición planteó entonces el riesgo de que acreedores internacionales y fondos de inversión ejecutaran embargos sobre activos soberanos en Londres, en el marco del juicio por la expropiación de YPF en Nueva York.
El BIS funciona como banco central de los bancos centrales. Su arquitectura jurídica provee inmunidad soberana total sobre los fondos y activos depositados, lo que impide eventuales pedidos de embargo internacional.
«Era óptimo aprovechar esa ventana de oportunidad y a un costo más bajo que el histórico convertir ese oro de calidad más baja en oro de calidad más alta, entonces se trasladó y depositó en el BIS de Suiza, donde sigue estando, pero parece atractivo armar conspiración o novela», declaró Bausili ante los legisladores.
Los créditos REPO
Desde el traslado inicial, el BCRA suscribió varios acuerdos REPO, un mecanismo de crédito de liquidez provisto por bancos privados internacionales que exige garantías de máxima calidad. El primer crédito se concretó en enero de 2025 por USD 1.000 millones. El segundo fue en junio de 2025 por un tramo adicional de USD 2.000 millones. Una tercera inyección de USD 3.000 millones se realizó en enero de 2026.
En julio de 2026, el BCRA canceló la totalidad de los contratos vigentes, que acumulaban USD 6.000 millones, y suscribió un nuevo acuerdo unificado de refinanciación por el mismo monto. La operación extendió los vencimientos estructurales hasta 2028.
Bausili enmarcó los traslados de 2024 como un negocio de oportunidad. «En el mercado, cuando hay más o menos escasez ese costo se achica o agranda, a nosotros se nos dio que había alta demanda por lingotes de oro, y en ese contexto se bajaron costos de aceptación de lingotes viejos de menor calidad, al final todos se analizan», afirmó.
El rally del oro
El precio internacional del oro registró un aumento sostenido durante el período. El metal superó los USD 4.000 la onza y alcanzó picos de USD 4.111.
«No se le ponen al público general para resguardar reservas del mercado, que puede operar en contra», respondió Bausili a la senadora Juliana di Tullio (Unión por la Patria). El funcionario sostuvo que anticipar la información hubiese costado spread y rentabilidad al Estado. Agregó que los exámenes contables de la Auditoría General de la Nación (AGN) y de la consultora internacional PwC finalizaron sin comentarios ni salvedades.
De acuerdo con los registros de 2024, el organismo había informado en su balance del 23 de agosto que el stock físico de oro equivalía a unos USD 4.981 millones.
