En el sexto Summit de Salud organizado por LA NACION, Philip Glaser, líder de Bayer Farma para Cono Sur, expuso cómo la tecnología y los datos amplían la detección temprana de riesgos y el desarrollo de terapias génicas y celulares.
La salud atraviesa una transformación vinculada con nuevas tecnologías, avances científicos, inteligencia artificial y mayor disponibilidad de información. En el sexto Summit de Salud organizado por LA NACION, expertos expusieron cómo los datos y la tecnología amplían las posibilidades de detectar riesgos y actuar de manera temprana.
“La longevidad implica que podemos vivir hasta los 90/100 años, pero tenemos que vivir bien, con calidad de vida; eso trajo nuevos tratamientos que son importantes”, señaló Philip Glaser, líder de Bayer Farma para Cono Sur. El ejecutivo indicó que una de las áreas con mayor investigación es la de enfermedades neurológicas, como el Parkinson.
Glaser sostuvo que los laboratorios no se enfocan simplemente en vender medicamentos, sino en estar presentes en todo el patient journey: “Hay tecnologías para que el paciente sea diagnosticado más tempranamente gracias a la IA o innovaciones en tratamientos que permiten customizarlo -adaptarlo- para el paciente”.
En relación con la IA, explicó cómo esta tecnología acorta los tiempos en el desarrollo de nuevos medicamentos. “Las investigaciones pueden llevar de 10 a 15 años, ya que, de cada 100 moléculas que son estudiadas, solo una va al mercado. Si identificamos de forma más temprana qué molécula funciona y cuál no, uno puede anticipar cinco años de la investigación clínica”, apuntó. Agregó que esto implicaría un ahorro en los costos de investigación, que luego se traduce en un menor costo en la medicación.
“Hacia el futuro, estamos hablando de terapia génica y terapia celular”, adelantó Glaser. Señaló que la primera implica “tomar el ADN, extraer la parte que está alterada, y reconstruir ese ADN para que la patología deje de existir y sea la cura para ese paciente”. En cuanto a la terapia celular, indicó que consiste en “extraer células, tratarlas fuera y devolverlas al paciente, para que si, por ejemplo, un órgano tiene una enfermedad, se pueda reconstruir a partir de células que se colocan en la persona”.
“Hoy tenemos muchos estudios en fase 1, 2 y 3 de investigación, pero la buena noticia es que en la fase 3 -que es la que tiene lugar antes de la comercialización- contamos con muchos estudios avanzados en Parkinson e insuficiencia cardíaca. Y estamos a punto de traerlos para la Argentina”, aseguró Glaser, quien detalló que la compañía invierte por lo menos tres veces más en investigación clínica que antes.
“Tenemos 13 estudios clínicos que están ahora en marcha, más de 500 pacientes y más de 100 centros en investigación clínica”, apuntó el ejecutivo, quien mencionó también un producto para insuficiencia cardíaca, para el cual realizaron estudios en la Argentina. Añadió que impulsan estudios para oncología en el país y que están próximos a incorporar terapias génicas. “La Argentina es rápida en la parte regulatoria para la investigación clínica; es por eso que lo estamos potenciando mucho más en el país”, agregó.
En oncología, el especialista detalló que se enfocan en medicina de precisión: “Identificar las características del paciente y desarrollar un producto que tiene una actuación directamente en un paciente específico”. Explicó que cuentan con medicina nuclear, una especialidad que permite actuar directamente en las células afectadas, sin dañar los tejidos sanos. “También estamos trabajando con cáncer de próstata, con tratamientos que se apoyan en medicamentos, sin necesidad de recurrir a la cirugía”, agregó.
Por último, se refirió a las terapias para mujeres. “En anticoncepción hablamos hoy de productos de larga duración, que las mujeres podrán usar como si fuera un sistema intrauterino, un DIU hormonal, y que actuará por 5 años”, detalló. En cuanto a mujeres de edad más avanzada, informó que están lanzando un producto para la menopausia, destinado a tratar sus síntomas, como los sofocos y los trastornos de sueño.
