El ejemplar juvenil fue hallado en una playa con dificultades para mantenerse en pie y volar. Fue atendido en una clínica especializada y liberado el 22 de septiembre en Maine.
Un águila calva juvenil rescatada con problemas de salud fue devuelta a su hábitat natural en Estados Unidos el 22 de septiembre, después de un proceso de rehabilitación en una clínica veterinaria. La organización sin fines de lucro Center for Wildlife, con sede en Maine, informó sobre el caso a través de sus redes sociales.
En julio de este año, según la organización, el ave fue avistada en una playa con dificultades para mantenerse en pie y sin poder volar. Tras el rescate, quedó internada en la clínica de Center for Wildlife, dedicada a la atención de animales silvestres heridos y huérfanos de Nueva Inglaterra.
«Después de examinarla, nuestro equipo descubrió que estaba en un estado de emaciación, presentaba bajos niveles de intoxicación por plomo y tenía parásitos», declaró la organización fundada en 1986 en un posteo en redes sociales.
La intoxicación por plomo en aves puede ocurrir por diversas causas. «La intoxicación por plomo puede producirse cuando las aves se alimentan de animales que contienen fragmentos de plomo, de peces con altos niveles de plomo o cuando ingieren accidentalmente plomo procedente de objetos como anzuelos u otros aparejos de pesca», explicó el Wildlife Haven Rehabilitation Centre, una organización canadiense dedicada a la rehabilitación de animales silvestres, en una publicación de Facebook sobre otro caso.
Respecto al diagnóstico inicial del águila hallada en la playa, Center for Wildlife señaló: «El equipo de nuestra clínica se esforzó por estabilizarla y sacarla del estado de agotamiento en el que se encontraba su organismo, antes de administrarle medicación o someterla a radiografías u otras pruebas diagnósticas agotadoras. Durante los primeros días no lograba retener los líquidos calóricos, y su pronóstico era muy reservado».
Luego de recibir tratamiento, el ave logró sobreponerse. «Pasó de la unidad de cuidados intensivos a un recinto exterior de movilidad restringida, y de ahí a nuestro recinto de vuelo de 100 pies», indicó la organización en otra publicación. Durante la internación, el águila comenzó a recuperar su capacidad de vuelo. «Estuvo desarrollando resistencia y coordinación en su recinto», agregó.
El 22 de septiembre, tras obtener el alta veterinaria, el águila calva fue liberada en Wells Reserve, un área natural protegida de Maine. «Gracias a los cuidados especializados, la alimentación, las técnicas de rehabilitación, el alojamiento y los diagnósticos de nuestro equipo, junto con la voluntad de sobrevivir, esta águila logró salir de la jaula de transporte… con sus poderosas alas, remontó vuelo y no miró hacia atrás», recordó la entidad en sus redes sociales.
La organización agradeció a todos aquellos que se comprometieron con la causa.
