Un informe del IERAL señala que el consumo de carne aviar acumulado en los últimos doce meses se ubicó en 47 kilos por habitante, frente a 46,7 kilos de carne vacuna. El consumo de cerdo alcanzó un nivel récord de 20,1 kilos por habitante.
El consumo de carne vacuna en Argentina registró un piso histórico y el pollo pasó al frente como preferencia de proteína animal, mientras el cerdo marca niveles récord, según un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL).
El documento señala que «por primera vez en la historia, el consumo de carne aviar acumulado en los últimos doce meses se ubicó ligeramente por encima del consumo de carne vacuna: 47 frente a 46,7 kilos por habitante, respectivamente».
El consumo de cerdo se ubicó en un nivel récord, con 20,1 kilos por habitante. El consumo conjunto de las tres principales carnes alcanzó 113,8 kilos por habitante, un 2% menos que en los doce meses anteriores y en niveles similares a los promedios de los últimos cinco y diez años.
Factores del retroceso de la carne vacuna
La producción de carne vacuna disminuyó de 69 a 64,6 kilos por habitante (-6,4%), mientras que las exportaciones aumentaron de 18,6 a 19,4 kilos por habitante (+4,1%), lo que redujo la oferta destinada al mercado local.
La faena acumulada en los últimos doce meses se redujo 8,8%, mientras que la producción cayó 6,2%. Esa diferencia se debe al aumento del peso medio de la res, que pasó de 230,1 a 236,6 kilos por cabeza (+2,9%).
Según el IERAL, este incremento puede deberse a factores como una mayor disponibilidad de animales terminados con más kilos, mejoras en la alimentación y en el manejo de los rodeos, y una eventual decisión de prolongar el período de engorde antes de enviar los animales a faena. «Desde el punto de vista productivo, se trata de una evolución positiva, porque permite obtener más carne a partir de una cantidad determinada de animales y mejora la eficiencia del sistema ganadero», afirma el informe.
Las exportaciones sumaron US$ 4.729 millones entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, el mayor registro de la serie y 35,4% más que un año atrás.
«El incremento se explica principalmente por la mejora de los precios internacionales —el precio medio de exportación aumentó casi 30% i.a—, pero el volumen exportado también creció 4,2% respecto del año móvil previo y se mantuvo en niveles históricamente elevados. En particular, el dato mensual de agosto 2026 fue el mejor registro histórico en volumen para este mes», indica el documento.
Precios relativos
El informe sostiene que los precios de la carne vacuna, pese a la corrección desde los máximos de comienzos de año, «todavía permanecen elevados en términos históricos, con una menor disponibilidad de carne en el mercado interno. La caída de la producción y el aumento de las exportaciones redujeron la oferta local, mientras que las mayores importaciones solo compensaron una pequeña parte de estos movimientos».
Desde el Instituto señalan que la carne vacuna no solo se encareció en términos absolutos sino también frente a sus principales sustitutos. En los últimos doce meses, «el valor de un kilo de carne vacuna equivalió al de 3,6 kilos de pollo entero y al de 1,9 kilos de pechito de cerdo».
El promedio de los 18 cortes vacunos aumentó 13,3% en términos reales, mientras que el pollo y el cerdo bajaron ambos casi 4% interanual. «La combinación de estos movimientos explica por qué la carne vacuna se encuentra en niveles históricamente elevados respecto de sus dos principales sustitutos», agrega el informe.
