La abogada de 52 años asumió en marzo la presidencia de la entidad chaqueña. Es cuarta generación de productores ganaderos y reclama créditos adaptados para pequeños productores, el 70% de los cuales tiene menos de 50 vacas.
Mariela Martínez Zampa, abogada de 52 años, asumió en marzo pasado la presidencia de la Sociedad Rural de Chaco, entidad fundada hace 108 años. Es la primera mujer en ocupar ese cargo. La dirigente pertenece a una familia de productores ganaderos de General San Martín, con 122 años de historia en el campo chaqueño.
En una provincia donde siete de cada diez productores ganaderos tienen menos de 50 vacas, Martínez Zampa señaló que su objetivo es que los pequeños productores accedan a financiamiento para crecer. «Para dar un salto en la producción esa gente necesita crédito, pero un crédito adaptado a la actividad ganadera, que sabemos que mínimo son cuatro años y tasas acordes, por supuesto», declaró.
La presidenta indicó que el 70% de los productores chaqueños tiene menos de 50 vacas y que muchos se encuentran en la informalidad, lo que dificulta el acceso al crédito. «Muchos productores están en la informalidad, entonces eso hace mucho más difícil el acceso al crédito», explicó. Añadió que la cantidad de requisitos para obtener financiamiento también representa una barrera.
Martínez Zampa es cuarta generación de productores ganaderos. Su abuelo emigró a la Argentina y llegó a Chaco en 1904. El establecimiento familiar, ubicado en el departamento de General San Martín, permanece en manos de la familia. «Somos pequeños productores. Mi abuelo llegó hace más de un siglo y desde esa fecha ese campo está en nuestra familia», relató.
Su vínculo con la Sociedad Rural comenzó en su juventud, cuando su padre la llevó a la entidad. «Mi papá me trajo a la Sociedad Rural del Chaco cuando era muy jovencita y así empecé a formar parte en las comisiones directivas desde vocal suplente; fui pasando por distintos cargos en la Rural hasta ahora que soy presidenta», recordó.
Aunque eligió la abogacía como profesión, Martínez Zampa mantuvo su vínculo con la actividad productiva. «Mi infancia siempre estuvo ligada al campo. La verdad es que siento un profundo amor y un profundo respeto por el trabajo del campo», afirmó. «Si bien soy abogada y me gusta mi profesión, el campo es mi pasión», agregó.
Su abuelo materno, Agustín Zampa, fue agricultor y participó de la fundación de Resistencia. Tenía un pequeño campo de 30 hectáreas en la zona sur de la ciudad y, durante el auge del algodón, cambió a la horticultura. «Se dio cuenta que con las pocas hectáreas que tenía no iba a hacer nada con el algodón. Entonces empezó con la horticultura y fue el primero que en el Chaco tuvo riego por aspersión», contó. La producción de tomates y pimientos se enviaba en avioneta a Buenos Aires.
Martínez Zampa tiene un mandato de dos años al frente de la entidad. Su objetivo es continuar con un proceso de renovación iniciado hace unos cuatro años, con el fin de modernizar la institución y brindar servicios vinculados con la producción.
Respecto del contexto productivo, la presidenta sostuvo que la recuperación de los precios genera mayor entusiasmo entre los productores chaqueños. «El productor enseguida que tiene un poquito más de precio ya trata de invertir en genética, en un alambrado, en una bomba, en infraestructura porque el productor es así», explicó.
No obstante, mencionó una preocupación por el clima: el fenómeno de El Niño y su posible impacto sobre la producción. «Eso es como una lucecita roja que tenemos en el camino», advirtió.
Hace alrededor de tres años, Martínez Zampa asumió la administración del campo familiar en General San Martín, que le cedió su padre, donde realizan ganadería. «Toda la semana voy al campo, mis fines de semana son en el campo porque durante la semana trabajo en Resistencia», detalló.
Tiene dos hijos adultos. El mayor, de 25 años, participa de la producción con un emprendimiento ovino; su hija, de 22, está vinculada a la actividad institucional a través del Ateneo de la Rural. «Toda la familia conserva esta pasión; la producción agropecuaria es un bichito que realmente nos apasiona. Entendemos y sabemos lo que es el esfuerzo de producir en el campo», finalizó.
