El sismo con epicentro en Los Santos, a 12,6 km de profundidad, dañó 426 estructuras. Especialistas atribuyen el bajo impacto a la densidad demográfica, el tipo de suelo y las normas de construcción. En contraste, el doblete sísmico en La Guaira, Venezuela, dejó más de 6.500 muertos en agosto pasado.
Un terremoto de magnitud 7,7 con epicentro en Los Santos, a unos 150 km al sur de la ciudad de Panamá, se registró el viernes a las 12:56 (hora local). Las autoridades panameñas confirmaron que no hubo fallecidos y que se reportaron 27 heridos. El Sistema Nacional de Protección Civil informó que 426 estructuras resultaron dañadas, según el reporte oficial del sábado al mediodía.
El evento sísmico ocurrió a 12,6 km de profundidad. En agosto pasado, un doblete sísmico de magnitudes 7,2 y 7,5 con epicentro en La Guaira, Venezuela, y una profundidad de 10 km, dejó más de 6.500 muertos. En ese país, más de 20.000 viviendas sufrieron consecuencias: 190 edificios colapsaron y más de 850 edificaciones presentaron daños graves.
Especialistas consultados explicaron que las diferencias en los impactos se deben a múltiples factores. La Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) señaló que la profundidad del sismo, el terreno y las propiedades de las estructuras influyen en la percepción del movimiento y en los daños ocasionados.
Densidad demográfica y tipo de construcciones
El epicentro en Panamá se ubicó en una región predominantemente rural y dispersa, con 24 habitantes por kilómetro cuadrado. Elías Solís, presidente de Cruz Roja Panamá, declaró al canal TN: «La infraestructura no es alta, son viviendas bajas unifamiliares. Por eso no vimos las imágenes de terremotos de otros países».
En contraste, el litoral de La Guaira es una franja densamente poblada, con 250 habitantes por kilómetro cuadrado y una alta concentración de edificios de gran altura, hasta 20 pisos, e infraestructura crítica en laderas precordilleranas.
Además de Los Santos, las provincias más afectadas en Panamá fueron Herrera, Veraguas y Coclé, todas rurales. El último comunicado del Sistema Nacional de Protección Civil detalló: «Entre los principales reportes destacan más de 47 residencias afectadas en Veraguas, 59 en Coclé, 140 en Los Santos, 126 en Herrera y 33 en Chiriquí, una de ellas con daños totales». Las afectaciones incluyen infraestructuras viales, puentes y acueductos rurales, además de comunidades incomunicadas por deslizamientos de tierra.
Suelo y normas de construcción
Oscar Ramírez, doctor en Ingeniería Estructural y Sísmica, explicó en un foro organizado por la UTP en septiembre pasado: «Los edificios más altos aquí están cimentados sobre roca, es una bendición para nuestro país. No tenemos edificios altos sobre suelo residual». La cita se viralizó tras el sismo.
En Los Santos, el suelo rocoso actúa como atenuador, a diferencia de los depósitos sedimentarios blandos y arcillosos de La Guaira. Al no existir un suelo blando que amplifique las ondas, la sacudida es de alta frecuencia y corta duración, lo que reduce el colapso por resonancia.
En la ciudad de Panamá, el temblor se sintió con intensidad 5. El arquitecto y urbanista Carlos Antonio Solís indicó que rige un Reglamento para el Diseño Estructural Panameño, cuya primera versión data de los años setenta. En 2004 se incluyó la obligación de sensores para edificios de más de 15 pisos o 5.000 metros cuadrados. La última versión es de 2014, con ajustes tras estudios de las fallas de Pedro Miguel y Limón. Para construcciones de acero y concreto, el Reglamento sigue normas de Estados Unidos.
Solís agregó: «Por supuesto que el terremoto ocasionó una incidencia psicológica. Muchas de las personas no durmieron en sus departamentos, durmieron en parques».
Horario y preparación
El sismo ocurrió a las 12:56 de un viernes, lo que encontró a gran parte de la población en sus trabajos, en edificaciones preparadas contra sismos. La evacuación fue rápida. Solís afirmó: «En el país es creciente la preparación y la respuesta a la gestión de riesgo de sismos».
Panamá tiene un día nacional del simulacro. El Tercer Simulacro Nacional de Evacuación estaba programado para el lunes siguiente. Reyes Jiménez, director de la Academia de Protección Civil del Sistema Nacional de Protección Civil, había declarado antes del sismo: «La teoría de los simulacros es llevar a una población a que hay que evacuar. No esperar que una institución ya me evacuó o que haga, sino que la misma comunidad aprenda a tener una cultura de la protección civil».
Las autoridades realizarán un censo para conocer las dimensiones de los daños en las provincias del interior. Con la declaración de emergencia decretada el sábado, se destinarán hasta 100 mil millones de dólares para la reconstrucción en esas zonas.
En la ciudad de Panamá, la mayor afectación al turismo fue por alteraciones en el aeropuerto internacional de Tocumen, con desvíos de vuelos. Gloria De León, administradora de la Autoridad de Turismo, declaró: «La actividad sigue operativa».
