Un grupo de empresarios hoteleros desarrolla un hotel boutique de más de 500 habitaciones en la manzana comprendida entre Godoy Cruz, Costa Rica y El Salvador, en Palermo. La inversión total asciende a US$120 millones, incluida la compra del terreno, y el financiamiento se instrumenta mediante un fondo cerrado que permite participar desde US$1.000.
Un grupo de empresarios hoteleros desarrolla un hotel boutique de más de 500 habitaciones en el terreno donde funcionaba Bodegas López, en la manzana comprendida entre las calles Godoy Cruz, Costa Rica y El Salvador, en el barrio de Palermo. La inversión total asciende a US$120 millones, incluida la compra del terreno, según informaron los responsables del proyecto.
El emprendimiento, denominado Simon Hotel Palermo, tendrá entre 35.000 m² y 38.000 m² construidos. El anteproyecto está siendo desarrollado junto con el estudio Bodas Miani y Asociados y contempla una construcción de planta baja y siete pisos, con 500 habitaciones distribuidas en los niveles superiores. La planta baja tendrá un lobby y un zócalo comercial con propuestas gastronómicas, mientras que en los tres subsuelos se prevén 300 cocheras y un salón de eventos. La terraza contará con un deck y un solárium.
Patricio Fuks, empresario hotelero y uno de los socios detrás del proyecto, sostuvo que el concepto de hotel boutique refiere al diseño y al estilo, no al tamaño. «El que inventa el concepto es Ian Schrager en los 80, haciendo el Hotel Paramount, y después hizo el Delano y el Hudson», declaró Fuks. «Nosotros venimos a hacer el hotel más grande que se va a construir en la Argentina después del Sheraton», afirmó.
Alejandro Frenkel, socio de Fuks y responsable del desarrollo inmobiliario, explicó que la ubicación se enmarca en un sector de Palermo que atraviesa un proceso de transformación urbana. Según indicó, el Gobierno porteño tiene previsto extender la calle Costa Rica hasta Juan B. Justo y generar nuevas conexiones viales y espacios públicos, además de la creación de una plaza en las inmediaciones del futuro hotel y el desarrollo de edificios cercanos con oficinas y viviendas.
«Sabemos que esa zona tiene una demanda hotelera totalmente insatisfecha. Hoy el hotel más grande de Palermo tiene solo 160 habitaciones, y queremos darle la oportunidad al barrio de convertirse en el destino turístico principal de Buenos Aires», afirmó Frenkel.
El reconocido chef Fernando Trocca participará como asesor y curador de la propuesta gastronómica, con la tarea de contribuir a la selección de los restaurantes y bares que funcionarán en el complejo. Frenkel aclaró que la composición comercial todavía no está completamente definida y que no necesariamente todos los locales estarán destinados a gastronomía.
La intención es comenzar las obras durante el primer trimestre de 2027. Una vez iniciada la construcción, los responsables estiman que los trabajos demandarán entre dos años y medio y tres años. El hotel será el primer establecimiento de la nueva cadena Simon Hoteles, impulsada por empresarios que anteriormente participaron en el desarrollo de las marcas Dazzler y Esplendor.
Financiamiento e inversión desde US$1.000
El proyecto se financia a través de un vehículo de inversión estructurado junto a la plataforma Balanz mediante un fondo común de inversión cerrado, con oferta pública y cuotapartes que pueden negociarse en el mercado. De esta manera, los inversores participan del activo hotelero a través del fondo, sin necesidad de adquirir una habitación o una unidad inmobiliaria individual.
Claudio Porcel, CEO de Grupo Balanz, explicó que la compañía decidió involucrarse por las características del desarrollo, su ubicación y la experiencia de los operadores. El fondo ya concretó una primera colocación en la que se captaron alrededor de US$32 millones, y se prepara una segunda ronda de financiamiento prevista para noviembre de 2026. Según Fuks, el objetivo de esa instancia será reunir entre US$40 millones y US$50 millones adicionales.
Porcel sostuvo que el instrumento permite que pequeños inversores también puedan participar del negocio. «Cualquiera a partir de US$1.000 puede ser dueño de un pedacito de ese hotel», afirmó, y mencionó como objetivo una rentabilidad cercana al 20%, aunque se trata de una proyección del negocio y no de un retorno asegurado para quienes inviertan.
Fuks explicó que, al no tener acceso a créditos bancarios por 20 o 30 años, la vía elegida para financiar el proyecto es a través del REIT (real estate investment funds).
