Los centros de votación abrirán a las 8 y cerrarán a las 17, hora local. Están habilitados 158 millones de ciudadanos para elegir al próximo presidente y vicepresidente para los próximos cuatro años.
Brasil celebra este domingo 25 de octubre la segunda vuelta presidencial entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, los dos candidatos más votados en la primera vuelta. Ninguno superó el 50% de los votos válidos, por lo que el proceso electoral se define en un balotaje que determinará quién ocupará la presidencia y la vicepresidencia durante los próximos cuatro años.
Los centros de votación abrirán a las 8 y funcionarán hasta las 17, según el horario establecido por la autoridad electoral. Cerca de 158 millones de ciudadanos están habilitados para participar.
Cómo funciona la votación en Brasil
Brasil utiliza un sistema de voto electrónico. En los centros de votación, las autoridades de mesa verifican la identidad de cada elector y autorizan su participación. En algunos establecimientos, el procedimiento incluye la identificación mediante datos biométricos.
Una vez validada su identidad, el votante utiliza una urna electrónica para registrar su elección mediante un número correspondiente al candidato. El sistema permite procesar los sufragios y avanzar con el recuento una vez que cierran los centros de votación.
Los electores deben concurrir al establecimiento que les corresponde y presentar la documentación necesaria para acreditar su identidad. La organización de la jornada está a cargo de las autoridades electorales brasileñas.
A qué hora cierran los centros de votación
La votación finalizará a las 17, hora local, después de nueve horas de funcionamiento. A partir del cierre comenzará el proceso de consolidación y difusión de los resultados oficiales.
La segunda vuelta definirá quién conducirá Brasil durante el próximo mandato presidencial. La atención estará puesta tanto en el resultado nacional como en la distribución territorial de los votos, en una elección que concentra el interés de la región por sus posibles consecuencias políticas y diplomáticas.
