Fabián Elía sufrió un accidente cerebrovascular durante una maratón en Ramallo. Tras cinco meses de rehabilitación, relató cómo fue su recuperación y el rol de sus hijas.
Fabián Elía, de 60 años, participaba en una carrera en Ramallo cuando sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) que le provocó una hemiplejía izquierda completa. El hecho ocurrió en la mañana del evento, cuando su cuerpo dejó de responder y cayó al suelo. Fue trasladado al hospital de San Nicolás, donde se confirmó el diagnóstico.
Elías, que durante casi dos décadas practicó rugby y luego se dedicó a las maratones y desafíos de aventura, se caracterizaba por mantener controles cardiológicos y hábitos saludables. Según relató, no tenía señales previas de alerta.
“Nunca perdí la conciencia, veía todo lo que pasaba a mi alrededor, pero mi mente no lograba descifrar por qué el cuerpo se me apagaba así. No entendía nada. Sentía una impotencia enorme porque venía impecable físicamente y jamás tuve un aviso previo”, declaró Elías.
Tras la internación en el Centro Hirsch, inició un tratamiento interdisciplinario con kinesiología, fonoaudiología, terapia ocupacional y salud mental. El médico fisiatra Julián Ezequiel Inacio Settembrini explicó: “En ese primer abordaje interdisciplinario tuvimos que actuar rápido en frentes muy concretos: cuidar los aspectos posturales del brazo para evitar que la mano se cerrara y el hombro cayera, adaptar la consistencia de sus alimentos para que comiera seguro y brindarle un sostén cercano desde salud mental”.
A lo largo de cinco meses de internación, Elías recuperó la marcha y la autonomía en actividades básicas. “Fabián fue un paciente con un optimismo altísimo. Su pasado como deportista fue determinante: cada ejercicio y cada meta representaban para él un desafío de superación personal, no una carga”, sostuvo Settembrini.
Sus hijas, de 29 y 31 años, se ocuparon de gestionar las decisiones clínicas y acompañarlo durante el proceso. “Pasar de ser el papá que resolvía todo a que mis hijas me organicen los remedios y me lleven al médico fue un golpe durísimo a mi orgullo, pero también la lección más hermosa de amor”, afirmó Elías.
Luego de la internación, continuó con rehabilitación ambulatoria en la sede Belgrano. La médica fisiatra Amparo Libreros Rangel indicó: “Cuando Fabián llegó conmigo a la modalidad ambulatoria en la sede Belgrano, fruto de su internación él ya se ponía de pie y daba sus primeros pasos. Con nosotros lo que hizo fue afinar lo que tenía, darle continuidad y adquirir mayor confianza en esa primera caminata, usando menos la silla de ruedas y logrando independencia”.
En la actualidad, Elías realiza tareas domésticas con adaptaciones, estudia junto a su hija menor y continúa con ejercicios de rehabilitación. “Aprendí la importancia de la paciencia y de la disciplina. La disciplina siempre estuvo presente en mi vida por el deporte, pero ahora tiene un sentido diferente. Es levantarte todos los días y hacer los ejercicios, aunque estés cansado o, aunque los resultados no lleguen tan rápido como quisieras”, concluyó.
