La docente y música de Villa Ballester comenzó enseñando canciones de fogón en el garaje de su abuela y, tras la pandemia, su canal de YouTube superó los 100 mil suscriptores. Hoy dirige Estudio Satori, una escuela de música online.
Eliana De Piero es música y docente. Nació y se crio en Villa Ballester, partido de General San Martín, en una familia vinculada a la música: su madre, maestra jardinera, le cantaba canciones de María Elena Walsh, y su padre escuchaba rock progresivo, en especial Pink Floyd, Yes y Charly García.
En el secundario, Eli ingresó a una escuela técnica y en sus ratos libres practicaba guitarra y cantaba. A los 16 años decidió estudiar la carrera de músico profesional. «Así que de mañana cursaba en la escuela de música, a la tarde hacía una pasantía, y a la noche iba a la escuela secundaria», relató.
Con el deseo de vivir de la música, comenzó a dar sus primeras clases en el garaje de su abuela, quien le ofreció el espacio. «En ese momento no sabía lo importante que sería para mí ese espacio…», afirmó. «Gracias a esto pude compartir más con mi abuela, que siempre me hacía el té de la tarde entre una clase y otra, y donde pude seguir aprendiendo de ella, artista y pintora. Mis dos abuelas fueron grandes influencias para mí».
Al quedarse sin horas disponibles para más alumnos, un amigo le sugirió enseñar a través de videos tutoriales. Así comenzó a filmar clases en YouTube con el objetivo de enseñar canciones de fogón. Tras un período de discontinuidad, retomó la producción y el canal comenzó a crecer, especialmente durante la pandemia. Hoy supera los 100 mil suscriptores, placa que YouTube otorga por esa cifra.
«El crecimiento del proyecto también tuvo sus desafíos. En plena cuarentena, mientras mi canal crecía, me separé de mi pareja de ese momento, con quien compartía el proyecto audiovisual y que cumplía un papel importante filmando los tutoriales y contenidos. De un día para el otro tuve que reorganizar mi vida y aprender a hacer por mi cuenta muchas cosas y delegar tareas, sin dejar de publicar ni de hacer crecer mi proyecto», contó.
El proyecto derivó en Estudio Satori, una escuela de música online. «Satori es una palabra que viene del japonés, y significa ‘despertar’, ‘iluminación repentina'», explicó Eliana. «A lo largo de los años me encontré con muchas personas que soñaban con tocar la guitarra y cantar sus canciones favoritas, pero se frustraban al intentarlo. Sabían algunos acordes, pero no lograban acompañarse con la voz, sentían que necesitaban estudiar muchísima teoría o que simplemente no tenían el talento. Quise encontrar otra manera de enseñar: más práctica, cercana y disfrutable. Así fui desarrollando la metodología Satori, que permite aprender paso a paso, integrar la guitarra y la voz y disfrutar de las canciones sin sentirse abrumado por la teoría».
Consultada sobre la propuesta de «canciones de fogón», Eli sostuvo: «Es no solo por el fogón en sí, la unión, compartir con otros, sino también y principalmente con uno mismo, porque muchos alumnos quieren aprender a tocar canciones de fogón y tocarlas solos en sus casas cuando vuelven de trabajar, y es el momento en el que se conectan con eso que tan bien les hace. Hay alumnos que me cuentan que cantan y tocan canciones de Charly, de Spinetta, de Fito, con sus hijos, otros en pareja».
«Gracias a transformarme en el camino, decidir hacer lo que me gusta, y continuarlo, ahora no solo traspaso fronteras, sino que viajo por el mundo también, algo que antes me parecía imposible», concluyó.
